EL MENTIROSO

El narrador se despierta con un enorme dolor de cabeza. Se da cuenta de que está en un lugar que desconoce, tirado sobre el cemento. No recuerda cómo llegó allí. De hecho, no recuerda nada de los últimos días. A su lado hay un cuerpo. Muerto. De otro hombre. Atemorizado, decide huir, antes de que le imputen la muerte a él. A partir de ahí se establece una lucha contra el reloj para descubrir la verdad, mientras no se denuncie ninguna desaparición.

Autor: Mikel Santiago – Editorial: Ediciones B. Barcelona, 2020 –   Páginas: 480 – Género: Literatura, policíaca. Público: General


Nunca había leído nada de Mikel Santiago (Portugalete, 1985), pero queda anotado para más adelante, porque reconozco que he disfrutado muchísimo con esta novela, que además es muy apropiada para estas épocas, cuando tienes más tiempo libre: porque engancha, y no la puedes dejar.

Álex es el protagonista y narrador de esta novela. Es un joven jardinero vasco, del que al principio solamente sabemos que es buena persona, que tiene amigos, novia… Pero todo cambia cuando un día se despierta en el suelo de una nave industrial, con un hombre asesinado a su lado. Al hombre le mataron golpeándolo en la cabeza con una piedra… que está al lado de Álex. Y éste no recuerda nada de las horas anteriores. Deberá descubrir qué pasó antes que la Ertzaintza, porque todo apunta a que el asesino es él…

Como decía, el ritmo de la novela es sorprendente. Especialmente cuando vas descubriendo que todo el mundo (narrador incluido) tiene algo que esconder. Y el autor nos lo esconde hasta que no le queda más remedio. Se ve que Mikel Santiago conoce bien su oficio, y no le asusta enfrentarse al lector y ponerle contra las cuerdas, a ver si adivina por dónde va a salir la solución de la novela. Que tarda mucho en aparecer.

La novela transcurre por completo en el País Vasco, en pueblos cuyos nombres inventa. A los lectores gallegos nos resulta cercana su visión de la costa en invierno, y los distintos momentos en que son protagonistas las galernas del Cantábrico. Por otro lado, los personajes son perfectamente reconocibles y cercanos, por lo que resulta fácil empatizar con ellos. En definitiva: para mí, una sorpresa. Una lectura muy recomendable.