El mejor presidente de la historia de la democracia

«No sé si hubo alguien mejor en una época pretérita. Quién sabe. Si alguien se da por aludido bastará con despacharlo con una V vanidosa»

Se ha acostumbrado Caballero a vivir en una hipérbole, hasta el punto de transformar un personaje gris y anodino en una exageración humorística y perpetua, capaz de espetar los dos dedos de la V -índice y corazón- de Vigo, de victoria o de vendetta, para celebrar, para atacar, incluso para humillar a los disidentes que no piensan como él.

Léase trabajadores de Vitrasa o enfadados por la amnistía, esa que hace a un ciudadano de Girona distinto a uno de Vigo, sin ir más lejos. Aquí, prevaricar tiene consecuencias. Allí, si eres independista, no.

Da igual. Con esa V de vergüenza Caballero los despacha a todos, sin diferencias, entre risas impúdicas de soberbia desmedida. La misma que ahora le lleva a poder afirmar, y no es una inocentada del 28 de diciembre -la frase la dijo ayer por la noche-, que Sánchez es para Vigo “el mejor presidente de la historia de la democracia”.

No sé si hubo alguien mejor en una época pretérita. Quién sabe. Si alguien se da por aludido bastará con despacharlo con una V vanidosa.

O con una V de vacío. El mismo vacío que ha dejado el túnel a O Porriño, comprometido por Rajoy hace ya casi 6 años. Un proyecto que no gustó al mejor presidente de la democracia para Vigo ante la previsión de ser acometido a través de un plan de inversión público-privada. ¿Habrase visto tal osadía del sector privado? Para eso están los presupuestos del Estado, que son gratis, ¿verdad?

El mismo mejor presidente que, con la misma V de vacío, despacha la salida sur ferroviaria con un estudio informativo, el tercero, aprobado, qué casualidad, antes de las elecciones generales de verano.

O el mismo mejor presidente que, con esa misma V de vacío, sigue jugando al gato y al ratón con el Perte del Vehículo Eléctrico, donde Stellantis Vigo recibe menos de 7 millones en la segunda convocatoria frente a los 56 para la misma factoría en Zaragoza.

Pero da igual. Porque todo da igual mientras siga gobernándonos una hipérbole. La misma que observa en Balaídos uno de los mejores estadios de Europa, que ve el reflejo de las luces de la ciudad desde la Estación Espacial Internacional, o que considera, claro está, a Pedro Sánchez el mejor presidente de la historia de la Democracia para Vigo. Faltaría más, o faltaría menos.