Noviembre de 2001. Laura es una psiquiatra española afincada en Montreal. Su marido ha fallecido recientemente en un accidente de tráfico. Aparece en su consulta un hombre traumatizado por su pasado. Después de varias sesiones, el paciente no regresa, y Laura decide buscarle. Durante la investigación encuentra conexiones entre su paciente, la reciente muerte de su marido (¿fue en realidad un accidente?), y una oscura y violenta historia de venganza y represalias, por parte de judíos escapados del Holocausto, sobre nazis escondidos en América.
Autor: Mercedes DE VEGA – Editorial: PLAZA & JANÉS. Barcelona, 2020. – Páginas: 448 – Género: Literatura, thriller. Público: General
Me enfrenté a este libro sin ninguna información, ni de la autora, ni del tipo de novela de que se trataba; simplemente sabía que estaba en la lista de libros más vendidos del presente año 2020. Y me llevé una sorpresa, positiva, he de reconocerlo.
Mercedes de Vega (Madrid, 1960), nos presenta un thriller con mucho ritmo; quizá, en mi opinión, con un comienzo un poco errático. El lector, de hecho, puede preguntarse qué es lo que mueve a la protagonista a buscar con tanto ahínco a un pobre desequilibrado, tanto como para implicar a la policía en su búsqueda. Pero una vez que la novela supera ese escalón en la trama, el misterio avanza a un ritmo bastante exigente.
Más sorprendente aún me resultó saber que su autora nunca había escrito una novela como ésta. De Vega es una conocida novelista española, que hasta ahora había escrito novela histórica o romántica. En este caso cambia completamente de registro, y creo que consigue su objetivo plenamente. La novela mantiene la tensión en todas sus cuatrocientas páginas. En ocasiones complica la trama más de lo recomendable, por lo que el lector puede perder algún paso, pero son situaciones esporádicas.
La novela mezcla ficción con realidad. La trama engarza con la persecución que realizó el estado de Israel a los nazis que lograron huir de Alemania, mayormente hacia América, tras el desmoronamiento del estado de terror de Hitler. Pero junto con esos actos de búsqueda de justicia por parte de Israel, también hubo judíos en busca de venganza. Combina la autora este momento histórico con los experimentos, auspiciados por la CIA, en la Facultad de Medicina de Harvard en los años 60. Una prueba de estrés, que consistía en un ataque psicológico prolongado, y del que desgraciadamente surgieron personas con profundos problemas psiquiátricos (uno de los más famosos fue el terrorista Theodore Krazinsky, llamado Unabomber). La mezcla de ambos hechos resulta aterradora.
La idea de que la protagonista sea una española afincada en Canadá hace más creíble al personaje a los ojos de los lectores españoles; enseguida empatizas con ella y la acompañas en su búsqueda, sufres sus decepciones y te alegras de sus éxitos. Igualmente reconoces la idea de familia de la protagonista, que tanto contrasta con la que tienen en países distintos del nuestro. Y no olvidemos ese manejo del castellano que tiene la autora; una prosa que se disfruta.

