El juzgado archiva provisionalmente el caso de la mujer asesinada por asfixia en O Porriño tras descartar el ADN del único investigado

El Tribunal de Instancia de O Porriño concluye que no existen indicios genéticos suficientes para mantener la imputación y ordena nuevas diligencias para identificar a dos varones desconocidos cuyos perfiles fueron hallados en el cuerpo de la víctima

El crimen conmocionó a O Porriño en la madrugada de noviembre de 2023. Una mujer apareció sin vida en un polígono industrial de la localidad, víctima de una muerte violenta por asfixia. Más de dos años después, el procedimiento judicial da un giro relevante: la causa ha sido archivada provisionalmente al no existir pruebas de ADN que vinculen al único investigado con el asesinato.

La Sección Civil y de Instrucción, plaza nº 3, del Tribunal de Instancia de O Porriño ha acordado el sobreseimiento provisional del procedimiento al considerar que no concurren indicios sólidos que permitan sostener la imputación contra el acusado.

Un crimen por asfixia en plena madrugada

Según recoge el auto judicial, la autora o autor de los hechos habría tirado a la víctima al suelo y, sujetándola, le introdujo un pañuelo en la boca hasta provocarle la asfixia. El cuerpo fue localizado en un polígono del municipio, en circunstancias que apuntaban desde el primer momento a una muerte violenta.

La investigación inicial situó bajo sospecha a un hombre cuyo teléfono móvil coincidía en tiempo y espacio con el de la víctima en la franja horaria de los hechos y en las inmediaciones del lugar donde apareció el cadáver. Ese cruce de datos de geolocalización constituyó uno de los principales indicios que sustentaron la imputación.

Sin embargo, la evolución de las pruebas periciales ha modificado de forma sustancial el escenario procesal.

El ADN, clave para el archivo provisional

Los análisis biológicos practicados sobre el cuerpo de la mujer revelaron la presencia de perfiles genéticos correspondientes a dos varones —identificados como A y B— que no han sido identificados hasta la fecha.

Además, la sangre de origen humano localizada bajo las uñas de la víctima, presuntamente perteneciente al agresor con el que habría forcejeado antes de morir, ofreció perfiles genéticos incompatibles con el del investigado. Esos perfiles, según el auto, coinciden con los de los dos varones desconocidos detectados en el resto de muestras.

Este elemento probatorio ha resultado determinante. La incompatibilidad genética entre las muestras recogidas y el ADN del acusado ha llevado al juzgado a concluir que no existen indicios suficientes para mantener la imputación en este momento procesal.

Nuevas diligencias: la Guardia Civil deberá identificar a los perfiles desconocidos

El tribunal acuerda el sobreseimiento provisional —que no implica el cierre definitivo del caso— y deja abierta la puerta a la reactivación de la causa si aparecen nuevos elementos incriminatorios.

En el propio auto se indica que será necesario oficiar a la Guardia Civil para que inicie las investigaciones encaminadas a identificar a los titulares de los perfiles genéticos detectados. Una vez se obtengan resultados concluyentes, podrían practicarse nuevas imputaciones.

El sobreseimiento provisional responde, por tanto, a la falta de pruebas sólidas en la actualidad, pero no supone el archivo definitivo de la investigación, que continúa abierta a la espera de avances científicos y policiales que permitan esclarecer la autoría del crimen.

El caso, que generó una fuerte conmoción social en O Porriño, queda ahora en una fase de incertidumbre judicial mientras las pesquisas se centran en la identificación de los dos varones cuyo rastro genético aparece vinculado a la escena del crimen.