El Supremo anuló la anterior sentencia en su momento por considerar que se había vulnerado el principio de imparcialidad
M. G.J., hermano de Sinaí Giménez -conocido como ‘Rey de los gitanos-, volverá a sentarse en el banquillo esta próxima semana, junto a otros seis acusados, por un supuesto delito de tráfico de drogas e integración en grupo criminal.
En este sentido, cabe recordar que el juicio debe volver a celebrarse tras la anulación de la primera condena por parte del Supremo. El Alto Tribunal consideró en su momento que la condena de la Audiencia Provincial no era válida, ya que durante la celebración del juicio (2017) se había vulnerado el principio de imparcialidad de algunos de los magistrados. Pese a que las penas iban de 7 años y medio a cuatro de prisión, Supremo ordenó repetir el juicio, que luego fue aplazado en diversas ocasiones.
Los hechos por los que ahora van a ser juzgados de nuevo se remontan al año 2014 cuando, como recoge el escrito de la Fiscalía, los acusados, que desarrollaron una serie de actividades tendentes a la comisión de un delito de tráfico de drogas.
Para ello, «diseñaron un plan encaminado a sustraer una partida de cocaína a otros narcotraficantes, haciéndose con la droga sin pagar su precio, aprovechándose para ello de la condición de Guardia Civil» de uno de los imputados, E.P.M..
El plan consistía en que, cuando el guardia les diera el alto, M.G.B., que traía la droga en un coche junto a dos miembros del otro clan, aprovecharía para sustraer el paquete de cocaína.
Sin embargo, la operación no funcionó al estar los acusados siendo investigados por la Policía Nacional, que los interceptó en el momento en el que se disponían a simular ese control de la Guardia Civil y a apropiarse de la cocaína.
Tras la detención, la Policía encontró, en casa de M. G. una pistola, un revólver de fogueo, tres navajas, 13 teléfonos móviles, una máquina de contar dinero y diversas cantidades de cocaína, heroína y cannabis. Las penas de prisión que se solicitan suman, de modo conjunto, 60 años y medio. Además, se piden multas de casi un millón de euros.

