EL IMPULSO

Todo en la vida le ha ido mal a Andrés Kim Seong-gon. En la cincuentena, arruinado por la mala gestión que ha hecho de los diferentes negocios que ha intentado sacar adelante, despreciado por su mujer y su hija de quince años, la vida para él ha dejado de tener sentido, por lo que toma la decisión de suicidarse. Cuando iba a tirarse al río, nota que hace mucho frío y decide dejarlo para otro momento. En la pantalla de una estación de tren ve un vídeo de un exitoso empresario, en el que anima a los demás a hacer algo por su vida, cualquier cosa. Seong-gon decide esforzarse, en principio, por algo muy sencillo: cambiar su postura, presentarse más erguido. Este pequeño cambio traerá consigo un giro en su historia.

Autora: Won-Pyung SOHN – Editorial: TEMAS DE HOY. Madrid, 2023 – Páginas: 256 – Género: Autoayuda, costumbrista – Público: General


Lo bueno de tener los ojos abiertos y estar atentos a las novedades literarias, es la posibilidad entre un millón de encontrarte, sin esperarlo, con pequeñas joyas literarias como ésta, que nos viene de Corea, que publica “Temas de Hoy”, y que es difícil de definir, porque no sé si existe el género literario de novelas de autoayuda. Más bien, ya existe, desde que Won-Pyung Sohn escribe este libro.

Esta novelista y directora de cine surcoreana (Seúl, 1979), de nombre imposible de recordar, que tengo que mirarlo cada vez que quiero escribirlo, cuenta que escribió esta novela cuando leyó en Internet que una mujer buscaba una historia de alguien cuya vida fuera un desastre, y que finalmente lograra cambiarla, pero poco a poco. La propia autora, al ver que no encontraba ninguna historia que le sirviera a la anónima usuaria de las redes, decidió escribirla por ella misma.

Andrés Kim Seong-gon (Andrés es su nombre de bautismo, sacramento al que le acercó su madre, católica) es un cincuentón cuya vida se ha ido al garete, básicamente por sus malas decisiones empresariales. Ya casado y con una hija decidió dejar su trabajo estable para montar un negocio propio, pero cada cosa que intentaba se venía abajo, perdiendo en ello sus ahorros y el sustento de su familia (mujer e hija solamente). Al final su mujer le deja, su hija no quiere saber nada de él, y Kim ya no tiene aliciente para vivir, así que decide tirarse de un puente de Seúl al río. Pero como ese día es especialmente frío, ya por pura dejadez le da hasta pereza suicidarse, y lo deja para otro momento. En una estación de tren ve un vídeo en el que un empresario de éxito anima a todos a hacer algo, por poco que sea, para su propio bienestar. Y Kim, al llegar a casa, comprueba ante el espejo que su postura ha cambiado en los últimos años, encorvándose ligeramente, como si llevara el mundo sobre los hombros. Y decide que ése será su cambio: corregir, poco a poco, su postura.

Como en un libro de autoayuda, esa leve decisión anima al personaje, que comprueba que si va poco a poco mejorando, su vida también puede resultar mejor. Empieza por sus relaciones con sus compañeros de trabajo – ahora es repartidor de comida a domicilio –, donde entabla amistad con un joven igual de desilusionado, y ambos se ayudan uno al otro.

Y sigue y sigue la historia, que no quiero desvelar. Baste decir que no es un cuento fácil, como nos podrían hacer creer. Sohn quiere escribir una historia realista, y por tanto no la convierte en un cuento de hadas. Hay altibajos, hay decepciones, hay errores… Algunos los consigue corregir, y otros no, y la historia acaba como el lector decida, bien, mal, o todo a la vez. Pero merece la pena leer el libro, empatizar con el bueno de Kim, o Andrés, como quiera, y ser parte de su historia. Creo que cualquiera puede disfrutar esta breve novela.