La Universidade de Vigo confirma en el castro de Hortas la existencia de ocupación continua desde la Edad del Hierro hasta la Edad Media
Las islas Cíes siguen revelando secretos ocultos bajo tierra siglos después. Un equipo de arqueólogos de la Universidade de Vigo acaba de confirmar la existencia de un importante asentamiento humano en el archipiélago anterior a la llegada de los romanos, tras una nueva campaña de excavaciones en el castro de Hortas que ha sacado a la luz estructuras, restos de alimentación y una gran vivienda castreña nunca antes documentada en las islas.
La investigación fue desarrollada entre finales de abril y comienzos de mayo por el Grupo de Estudos en Arqueoloxía, Antigüidade e Territorio (GEAAT), en colaboración con el Parque Nacional Marítimo-Terrestre Illas Atlánticas de Galicia.
Los trabajos permiten además afirmar que la ladera del castro estuvo ocupada de forma continuada desde la Edad del Hierro hasta la Alta Edad Media, ampliando notablemente el conocimiento histórico sobre la vida humana en las Cíes.
Un castro estratégico frente al Atlántico
El castro de Hortas está considerado uno de los yacimientos más singulares de Galicia por su ubicación extrema. Se encuentra en el extremo sur de la illa do Faro, en una zona escarpada desde la que se dominan completamente las rutas marítimas atlánticas.
Ese carácter estratégico explicaría la importancia del asentamiento desde tiempos prerromanos.
Tras los buenos resultados obtenidos en la campaña arqueológica de 2025, el equipo de la UVigo decidió ampliar las investigaciones este año para tratar de aclarar las distintas fases de ocupación del yacimiento y localizar nuevos restos arqueológicos.
Restos de hace más de 2.000 años
La campaña se centró en dos sondeos arqueológicos. En el primero de ellos se ampliaron excavaciones realizadas el año pasado, donde ya habían aparecido muros y suelos antiguos.
Los investigadores localizaron nuevos restos que permitieron identificar dos niveles de ocupación diferenciados: uno correspondiente a la época tardoantigua, entre los siglos V y VI, y otro altomedieval, entre los siglos IX y X.
Sin embargo, el descubrimiento más importante llegó en la segunda zona excavada.
Allí apareció un enorme conchero —un depósito de restos de alimentación— de casi tres metros de profundidad, formado por residuos consumidos por los antiguos habitantes del castro durante la Edad del Hierro.
La primera gran casa castreña hallada en las Cíes
Los arqueólogos localizaron además restos de una gran vivienda castreña, la primera identificada con claridad en todo el archipiélago de las Cíes.
Para los investigadores, este hallazgo constituye la prueba definitiva de que existió un asentamiento humano estable y relevante en las islas antes de la romanización.
Durante las excavaciones aparecieron también abundantes restos cerámicos y muestras de fauna que ahora serán analizadas por especialistas de la Universidad de León y del propio laboratorio del GEAAT en el campus de Ourense.
El objetivo es reconstruir cómo se alimentaban y cómo vivían los antiguos pobladores de las Cíes hace más de dos mil años.
El proyecto que vigila el patrimonio amenazado de las Illas Atlánticas
La investigación forma parte del proyecto Sentinela: Patrimonio Cultural Ameazado, financiado por el Ministerio para la Transición Ecológica y apoyado por la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático.
La iniciativa busca catalogar y monitorizar el patrimonio cultural existente en las islas del Parque Nacional Illas Atlánticas, especialmente aquellos bienes amenazados por fenómenos naturales o por la acción humana.
El proyecto concluirá en julio de 2026, aunque los investigadores consideran que los descubrimientos realizados en Hortas abren la puerta a futuras campañas arqueológicas en las Cíes.

