El Gobierno de Vigo aprueba en solitario la inversión de 33 millones de remanentes en obra pública

Un momento del pleno celebrado esta mañana.

La oposición critica la ausencia de actuaciones en política social y a favor de comercio y hostelería, y recuerda que, en contra de lo defendido inicialmente por el alcalde, se podrá usar este dinero sin dejárselo previamente al Ejecutivo central

El Gobierno de Vigo ha aprobado esta mañana en un pleno extraordinario la modificación del presupuesto de 2020 para invertir 33 millones de remanente -dinero recaudado y no ejecutado que se acumula en las arcas municipales y del que la ley impedía hasta ahora disponer-, para el impulso de la obra pública de la ciudad. Una cantidad a la que se suman otros 2,8 millones procedentes de la Gerencia de Urbanismo, y que el ejecutivo municipal ha sacado adelante en solitario, sólo con los votos favorables del grupo socialista.

Reprocha la oposición -además de recordar que, en contra de lo defendido inicialmente por el alcalde y presidente de la FEMP Abel Caballero, los ayuntamientos podrán utilizar su ahorros sin dejárselos antes al Gobierno-, que el único uso que se le va a dar al mencionado remanente es para obra pública, con un plan que comprende medio centenar de actuaciones y que, defiende el gobierno local, busca dinamizar la economía y generar miles de empleos.

Frente a esto, los tres partidos de la oposición -PP, Marea y BNG- demandaban destinar parte de los fondos al comercio local y a las políticas sociales.

En este sentido, el portavoz ‘popular’ Alfonso Marnotes ha defendido que «queríamos dinero para obras, pero sobre todo más dinero para política social, comercio y hostelería». Una base sobre la que ha vuelto a demandar un programa de ayudas para ambos sectores que complemente los apoyos autonómicos, «tal y como ya han hecho el resto de grandes ayuntamientos» de la Comunidad.

En la misma línea, Marea de Vigo ha ahondado en las necesidades sociales, subrayando su portavoz, Rubén Pérez, que el Gobierno local no presta atención a este campo, pese a que en la ciudad «los índices de pobreza crecen de manera galopante». «Vienen con una propuesta de invertir 33 millones de euros en una ciudad que ya no existe«, ha sentenciado Pérez.

El BNG, con una argumentación similar, ha señalado que el dinero de los remanentes se debe utilizar para las «necesidades extraordinarias generadas por la pandemia«. Así, su portavoz, Xabir P. Igrexas ha vuelto a demandar ayudas a hostelería y al comercio o un programa municipal de reparto de alimentos.

Frente a esto, el concejal de Hacienda, Jaime Aneiros, ha defendido el programa de actuaciones del Gobierno local, resaltando que comprende acciones encaminadas a «crear la ciudad del futuro».

En este escenario, Aneiros ha defendido que el empleo del remanente en obra pública permitirá mantener y generar empleo, bienestar, sostenibilidad y riqueza«.