El Festival de Cans se prepara para una edición de formato reducido

Las metas pasan por garantizar un «escudo protector» para los mayores, por la reducción a la mitad del aforo de los galpones o por la supresión de los conciertos nocturnos en el Torreiro

Tras suspenderse por mor de la pandemia del coronavirus, y planificarse posteriormente para el mes de septiembre, el Festival de Cans se rearma con esa fecha en el horizonte. Y lo hace a través de un formato reducido en el que se priorizará la seguridad, con restricciones de aforos y redistribución de espacios para conseguir las «máximas garantías de higiene, seguridad y distanciamiento social«.

En este sentido, y tal y como destacan en un comunicado los organizadores, las metas pasan por garantizar un «escudo protector» para los mayores, por la reducción a la mitad del aforo de los galpones y por la supresión de los conciertos nocturnos en el Torreiro.

Las actividades se concentrarán en un único espacio de aforo limitado y controlado, ubicado en la zona del parque del Río. Se evitarán las proyecciones y actividades en los galpones donde habiten personas de edad avanzada, que no formarán parte del jurado de vecinos ni participarán en el desfile de «chimpines», y tampoco habrá actuaciones colectivas como la que tradicionalmente reúne a las Pandereteiras de Cans.

En cuanto al desfile de «chimpines», se limitará a procesiones honoríficas, controladas, y con un máximo de cuatro personas a bordo de cada vehículo motocultor. Entre proyección y proyección se aplicarán medidas de higiene y de ventilación de los galpones, a los que se accederá con mascarilla, y a cuya entrada habrá un dispositivo de aplicación de gel hidroalcohólico.

La organización trabaja en un programa en el que se potenciarán las actividades diurnas, concentradas en una amplia zona central en el parque del Río, con un aforo máximo para 300 personas sentadas.