El éxito está en la constancia

With a blink of and eye you finally see the light, el estribillo de Amazing de Aerosmith que cantaba con devoción en mi temprana adolescencia es  uno de los mayores éxitos del grupo de Boston es fácil de oír ideal para iniciarse con riffs simples han ido sacando éxitos durante décadas con la profesionalidad del veterano que sabe que el éxito está en la constancia. El celta 2020 no acaba de ver la luz, ni ha encontrado el guiño que lo despierte.

Nuevamente bisoño y pechofrío, nuevamente atascado en la salida de balón, perdido Olaza en semanas de incertidumbre laboral no sirve de ayuda ya a Araújo y Rubén como válvula de escape, el Beltrán post Covid 19 es voluntarioso en la presión pero se sigue escondiendo en tareas de construcción, Okay merece párrafo aparte.

Okay sonaba hace unos días para un traspaso de condiciones similares al de Lobotka en navidad, y con ambos tengo la sensación de que las posibilidades que se le adivinan pueden a las realidades que muestran, la facilidad del turco para proteger tocar y ofrecerse es pasmosa, tanto como su capacidad para declararse en huelga en muchos partidos y desaparecer de nuestra vista cual Houdini Otomano. Cuerpo de Scania motor de Vespa, frase que cada vez que escucho me parece más definitoria de las limitaciones de Yokuslu.

Abandonados los 5 defensas, seguramente hasta el martes noche, el Celta ya no acumula, pero sufre igualmente para sacar la pelota de su campo, incontables las veces que se rifo ayer para no descolocar al equipo y volver a sostenerse ante las tímidas acometidas del Betis.

Tan solo Nolito, pillería con gol aparte, dejó chispazos de peligro en los primeros instantes, Rafinha y Iago demasiado agotados no pudieron seguirle el ritmo en una banda derecha verdiblanca que se mostraba propensa al abordaje. En Smolov se adivinan coSas interesantes, muchísimo, como se adivina un estado de forma lejos del ideal, que acorta sus desmarques y entorpece aún sus controles.

Los cambios no ayudaron porque encajó el Celta nada mas hacerlos, Bradaric no llegó a tiempo para ordenar el medio del campo en ventaja, Santiago Mina consigue cada día hacer que rebajemos un poco mas las ilusiones y lo del Toro merece párrafo a parte.

Gabriel Fernández, ¿qué vamos a hacer contigo? Lento instalado durante horas en el fuera de juego, su jugada con Brais en la banda derecha del ataque celeste al final del partido es un resumen de dos carreras que necesitan con urgencia un aire fresco. El toro, ternero débil desde que llegó a Vigo no muestra qué pudo enamorar a Miñambres, ni tan siquiera el carácter que se le supone al fútbol uruguayo, apático y frío, un problema más de esos que tendrá que acometer en apenas 3 semanas las oficinas que esconden la cúpula de príncipe.

Con 12 por jugar y 6 de ventaja volvemos al análisis de la última temporada, gracias al comisionado Tebas y al Señor hay tres equipos peores todavía, y salvaremos la quema.