«Establecido un perfil del supuesto autor, la investigación ha permitido acreditar que el investigado estuvo con la víctima durante la noche en que murió de forma violenta», señala la Guardia Civil
La titular del Juzgado de Instrucción número 3 de O Porriño (Pontevedra) decretaba ayer prisión provisional y sin fianza para el sospechoso de la muerte de una mujer cuyo cadáver apareció en un polígono industrial de esa localidad en noviembre del año pasado. Un hombre que ya se encontraba en A Lama, en donde había ingresado en diciembre, un mes después del hallazgo del cadáver, por su reincidencia en otro tipo de delitos entre los que figuran robos con intimidación y agresión sexual a mujeres.
Desde allí, desde la cárcel, fue llamada a declarar por la jueza, que lo ha devuelto al mismo lugar, pero en este caso como presunto autor de un delito de homicidio debido a los indicios obtenidos tras el análisis autorizado por la magistrada de las antenas de telefonía móvil y su conexión con los terminales de víctima e investigado.
«Establecido un perfil del supuesto autor, la investigación ha permitido acreditar que el investigado estuvo con la víctima durante la noche en que murió de forma violenta», señala la Guardia Civil, que destacando que la investigación continúa a la espera de nuevas actuaciones.
En este marco, el hombre ha prestado su consentimiento para la toma de muestras de ADN, que serán cotejadas con las encontradas en el cadáver.
Los hechos
El cuerpo de la mujer, vecina de Vigo, fue descubierto de forma casual el pasado noviembre por un transportista que bajó de su vehículo en la zona y lo vio. El cadáver, vestido con ropa oscura y sin pertenencias o documentación, estaba oculto detrás de un contenedor y de un cierre de piedras de una finca, entre la maleza.
Se trataba, no obstante, de una zona bastante concurrida por vehículos, especialmente por el día, ya que enfrente hay un taller, y poco más allá, la estación de ITV del polígono.
Aunque la mujer aparentemente no presentaba heridas, sí tenía introducido un trozo de tela en la boca, posiblemente un pañuelo. Además, los investigadores ven plausible que la muerte se produjera en otro lugar y que el cuerpo fuera trasladado y «depositado» donde luego fue encontrado.
La autopsia confirmó la muerte violenta de la mujer y el caso se investigó como posible violencia de género. Ahora, se ha puesto el foco en este investigado, que ha sido enviado a prisión provisional.

