El congreso celebrado en Vigo refrendó que el pescado sigue siendo sinónimo de salud para el consumidor, lo que no impide que el incremento del 20% de consumo durante la pandemia si bien no se ha consolidado en la postpandemia
El sector debe potenciar las acciones colectivas y, de la mano de las administraciones, fomentar y, sobre todo, facilitar el consumo de pescado
El pescado es sano y su consumo es clave para una dieta saludable en personas de todas las edades. Tal premisa es compartida por la mayoría de la población, pero no es suficiente para impedir el continuo descenso de la ingesta de productos del mar. Tal es la conclusión principal a la que ha llegado el primer congreso de la Organización Interprofesional Pesquera INTERFISH-ESPAÑA, que se ha desarrollado en Vigo en los últimos días y que ha emplazado ya a sus participantes y a todo el sector a una nueva segunda edición el próximo año. Para cuando llegue esta cita, la industria pesquera debería haber asimilado ya que el paréntesis alcista de la pandemia en cuanto a consumo de pescado se ha desaprovechado, que las acciones colectivas deben potenciarse y que, de la mano de las administraciones, hace falta un esfuerzo especial de divulgación para que al adjetivo de saludable a la dieta rica en pescado se le añadan en el imaginario colectivo otros como sencilla, cercana y económica.
En el congreso quedó reflejada la preocupación “por la otra pandemia con la que convivimos y a la cual no debemos acostumbrarnos: el sobrepeso y a la obesidad de la población española, que es la consecuencia inmediata del abandono de patrones de consumo provenientes de la dieta mediterránea y la dieta atlántica.
Tras la aportación de los ponentes, se constata asimismo una realidad complicada: “Lo saludable no es lo único que impacta en las decisiones de compra y hábitos alimentarios”. De ahí que el sector deba considerar primordial conocer las motivaciones y las necesidades de unos consumidores que viven en una sociedad que dedica cada vez menos tiempo a la compra y a la preparación de los alimentos.
La constatación de esta realidad se da, por ejemplo, en una de las especies de la que es representativa INTERFISH: la Tintorera. EL 50% de los consumidores aseguran conocerla y un 20% manifiesta haberla probado. En la búsqueda de las causas, se desvela la dificultad para adquirir este tipo de pescado, lo que obliga a un esfuerzo imprescindible en la distribución y una mayor presencia en puntos de venta. Que, además, debe ir unido a la oferta de recetas sencillas que allanen el camino del consumidor a la tintorera, y donde este descubra la amplia versatilidad gastronómica de esta especie. Para que esta labor que el congreso ha considerado imprescindible se realice de la manera más inteligente, se han establecido dos premisas: por un lado, la necesidad de realizar acciones colectivas que maximicen el efecto; y, por otro, el apoyo de todas las administraciones, con especial mención a las comunitarias, para el fomento del consumo de pescado como parte esencial de sus políticas saludables, refrendando sus beneficios, desmitificando falsas informaciones sobre posibles perjuicios – la reciente evidencia científica pone de manifiesto que las bondades del selenio superan con creces los eventuales efectos del mercurio.

