«No tengo ningún motivo para vivir», afirma el viudo, que apunta que perdió los tres negocios que tenían porque se vio incapaz de sacarlos adelante
El hombre de 33 años acusado de tres delitos de homicidio por imprudencia grave por causar un accidente en el que murieron una madre y sus dos hijos mientras conducía ebrio ha asegurado no recordar nada de lo sucedido aquella noche. «No sé qué me pudo pasar», ha declarado el acusado en la vista celebrada hoy en la Audiencia Provincial de Pontevedra.
En esta línea, el hombre ha asegurado que «estaba bien» y que no recuerda lo sucedido. Sí que recuerda, en cambio, que una vez en el hospital pidió a su padre que hiciera todo lo posible por intentar llegar a un acuerdo.
La fiscal solicita que sea condenado a cinco años de cárcel y la pérdida del carné de conducir. Los agentes de la Guardia Civil que testificaron durante la vista oral defienden que el acusado condujo su Renault Megane por la carretera PO-510 tras haber bebido en cuatro bares «en cantidad que mermaba su capacidad».
En esas condiciones, el hombre llegó a alcanzar los 128 km/h. Así, al llegar a una curva ligera mantuvo recta la trayectoria atravesando dos carriles e invadiendo el de sentido contrario por donde circulaba el Citroën C4 que conducía la mujer de 38 años y sus hijos de 13 y 6 años, vecinos de Salvaterra que perdieron la vida.
El equipo de reconstrucción ha detallado que la conductora intentó una maniobra evasiva hacia la izquierda, pero no logró hacerla a tiempo, impactando ambos vehículos de modo frontal.
Por su parte, el viudo y padre de los menores fallecidos ha testificado afirmando que en ese accidente lo ha «perdido todo». «No tengo ningún motivo para vivir», ha llegado a afirmar apuntando que perdió los tres negocios que tenían porque se vio incapaz de sacarlos adelante.
También han testificado otros familiares cuya acusación particular solicita una pena mayor de hasta 9 años de cárcel argumentando que en España hay sentencias similares con hasta 10 años de prisión.

