El Concello “ilumina” un barrio de Vigo con mensajes sexuales

El proyecto del Ayuntamiento de redecorar las farolas fernandinas de la zona de Churruca provoca enfado de un vecindario que denuncia desde hace años el abandono de la zona

La iniciativa del Concello de Vigo, con el apoyo de la Diputación de Pontevedra, de pintar las farolas fernandinas de la zona de Churruca con obras de diversos artistas ha provocado un fuerte malestar entre los vecinos de la zona. Puntos de iluminación municipal han sido decoradas con desnudos y mensajes de contenido sexual, que han generado el enfado de los residentes, ya que consideran que el objetivo del Ayuntamiento debería ser humanizar el barrio, y no despilfarrar recursos públicos en iniciativas que no contribuyen al bienestar y a la mejora de su calidad de vida.

El barrio necesita mejoras urgentes, según los vecinos, que desde hace años denuncian el abandono por parte del gobierno municipal. Mensajes como «este coño es mío» o desnudos femeninos en el mobiliario urbano no son la respuesta que ellos esperaban a sus reclamaciones. Las actuaciones que se lleven a cabo deben servir para hacer más agradable la vida de todos, para la convivencia, y no generar malestar ni conflicto, consideran los vecinos.

Después de ocho años pidiendo que se pintasen las farolas del barrio, que estaban sucias y oxidadas, los habitantes de Churruca se han encontrado con un plan municipal que contempla decorar 39 farolas y papeleras de toda la zona, con obras de artistas, que incluyen pintadas y dibujos groseros y soeces, según denuncian portavoces vecinales.

El alcalde, Abel Caballero, y la Presidenta de la Diputación, Carmela Silva, realizaron una visita a la zona y apostaron por hacer de él el «Barrio de las Artes». La nueva decoración de las farolas fernandinas no es, para los que allí viven, el mejor comienzo.

Son muchos los que discrepan de la idea municipal de lo que es el arte. Sin duda “el arte es provocación, pero la provocación no siempre es arte”, argumentan los vecinos. Según aclaran, no se trata de censurar la obra de ningún artista, ni de coartar la libertad creativa de nadie, sino que la prioridad de un Concello debe ser conseguir que un barrio, como es en este caso el de Churruca, sea un lugar más agradable para vivir, en el que niños, personas mayores, todos, se encuentren a gusto. Que nadie pueda sentirse ofendido o molesto. Que todos disfruten de los espacios públicos sintiéndose cómodos y tranquilos.

Para buena parte de los ciudadanos, el dinero que supone esta iniciativa se ha malgastado, cuando existen muchas otras prioridades que no son atendidas. Hay quien ve en ello incluso una cortina de humo, que se hable de las pintadas, para dejar en un segundo plano las verdaderas demandas vecinales, y siga sin acometerse un plan para humanizar esta zona.

El conflicto se ha visto agravado en los últimos días, ya que varias de las farolas redecoradas han aparecido cubiertas de pintura, dibujos y tachaduras, en un barrio en el que precisamente en los últimos tiempos ha aumentado el vandalismo y la inseguridad vecinal.

Los residentes en la zona han intentado trasladar estas opiniones de forma personal al alcalde pero, dicen, de momento no ha sido posible. Y, en caso de que no haya una rectificación expresa por parte del Concello, los vecinos tendrán que acostumbrarse a que los niños paseen entre desnudos e imágenes de tipo sexual cada vez que recorran las calles del barrio en el que viven.