El gobierno local sostiene que las autorizaciones corresponden a la Administración autonómica, que recuerda que fue el propio Ayuntamiento quien decidió excluir las actuaciones musicales de su plan de gestión y que tiene capacidad para permitirlas
La crisis abierta por la prohibición de los conciertos en los chiringuitos de las playas de Vigo suma un nuevo capítulo. Después de que el Concello rechazase la celebración de actuaciones musicales durante este verano y de que este lunes ni siquiera accediese a reunirse con los concesionarios afectados, el gobierno municipal ha tratado este martes de situar el foco sobre la Xunta de Galicia, asegurando que las autorizaciones para este tipo de actividades corresponden a la Administración autonómica.
Sin embargo, la respuesta de la Xunta desmonta esa interpretación y devuelve toda la responsabilidad al Ayuntamiento de Vigo, al recordar que fue el propio Concello quien asumió voluntariamente la gestión de los servicios de temporada en el dominio público marítimo-terrestre y quien decidió qué actividades podían desarrollarse en los chiringuitos.
El Concello apunta ahora a la Xunta
El Concello ha señalado hoy su voluntad de que las actividades se desarrollen «con total normalidad», aunque siempre dentro de la legislación vigente. Para ello, anunció que informará a los hosteleros de que, para la celebración de espectáculos públicos, en la mayoría de los casos será necesario tramitar una autorización ante la administración competente, que identifica como la Xunta de Galicia.
El gobierno municipal argumenta que muchos de estos establecimientos se encuentran en dominio público marítimo-terrestre o en su zona de servidumbre y sostiene que, una vez cumplidos esos requisitos, el Concello estudiará las correspondientes autorizaciones.
Este cambio de discurso llega apenas un día después de que los responsables de los chiringuitos denunciasen que el Ayuntamiento había rechazado mantener una reunión para abordar una situación que deja sin programación musical a estos establecimientos durante la temporada estival.
La Xunta recuerda que la decisión fue exclusivamente municipal
Frente a este previsible cambio de opinión, la Xunta recuerda que el Concello de Vigo es quien tiene la competencia para decidir qué actividades pueden desarrollarse en los chiringuitos porque asumió de forma voluntaria la gestión de estos servicios de temporada.
Además, recuerda que el plan de gestión aprobado para este año por el Ayuntamiento no incluyó las actividades musicales, limitando la actividad de los chiringuitos a la venta de comidas y bebidas. Es decir, la exclusión de los conciertos no obedecería a una prohibición impuesta por la Xunta, sino a una decisión adoptada por el propio gobierno municipal al redactar ese plan.
La Administración autonómica incluso pone como ejemplo el caso de Nigrán, donde el Concello sí reguló la posibilidad de celebrar actuaciones musicales en circunstancias similares. Según explica, si Vigo desea incorporar ahora este tipo de eventos, debe solicitar una modificación de su plan de gestión, pero aclara que en ningún caso son los concesionarios quienes deben dirigirse a la Xunta, ya que la competencia corresponde al Ayuntamiento tras asumir la gestión.

