El cierre total de la hostelería y la limitación de reuniones a solo convivientes, entre las opciones que se barajan
La curva comenzó a crecer a comienzos de año, y hoy suma ya más de veinte jornadas consecutivas de incremento en los diferentes indicadores. Un escenario en el que el comité clínico gallego se reúne esta mañana con el objetivo de analizar la evolución epidemiológica en la Comunidad y adoptar nuevas medidas.
En este sentido, durante la última semana el presidente autonómico, Alberto Núñez Feijóo, reclamaba abiertamente la posibilidad de ampliar el toque de queda, que el actual decreto de estado de alarma permite sólo anticipar hasta las 22 horas. Feijóo apuntaba hacia las ocho de la tarde como una posibilidad razonable, sin embargo, en estos momentos, legalmente, no parece la mejor opción: Castilla y León lo hizo y el Gobierno central ha recurrido la decisión ante el Supremo.
Así pues, las nuevas medidas parecen apuntar hacia la delimitación de las reuniones a sólo el núcleo de convivientes, e, incluso, al cierre total de la hostelería. Ahora mismo, tanto en Vigo como en gran parte de Galicia, las reuniones están limitadas a 4 no convivientes, mientras que la hostelería tiene abiertas las terrazas a un 50% y hasta las seis de la tarde.
No en vano, en el horizonte, la gran preocupación, es la posibilidad de «colapsar los centros sanitarios», como advertía hace unos días el propio Feijóo.
En estos momentos, sólo el área de Vigo suma 175 pacientes hospitalizados, 21 de ellos en UCI, lo que supone un incremento paulatino desde comienzos de mes que ha llevado casi a triplicar esta cifra. Por el camino, el Álvaro Cunqueiro ha dotado nuevas camas para ‘pacientes Covid’, ante el aumento de contagios.
Y la situación en el conjunto de Galicia no es mejor. La Comunidad suma más de 1.150 hospitalizados: 993 en planta y 161 en cuidados intensivos. El 30 de marzo, en el momento de mayor crecimiento de la primera ola, había 134 enfermos en UCI y 766 en planta.

