El Celta también sabe bostezar

Iago Aspas transforma el penalti del empate. Foto: LaLiga

Los del Chacho Coudet empatan 1-1 en el Coliseum en el típico duelo cargado de intensidad y carente de brillo contra el equipo de Bordalás

Fue una tarde rara de fútbol, fría y madrileña, víspera de la Nochebuena. Uno de esos choques que nadie quiere jugar, pero que el calendario obliga a hacer. Un típico partido de Getafe, del Getafe de Bordalás, donde la intensidad se impone al fútbol entre la desesperación de la hinchada, también ausente en tiempos de Covid.

Al final, empate a nada con dos goles tempraneros. Un erial en el que el Celta del Chacho, eso sí, demostró que también sabe bostezar, meter la pierna, aburrirse y aburrir.

Y eso que empezó el partido en la antítesis de lo que fue. Adelantó Damián al Getafe en el minuto 7, con un zapatazo a la escuadra de esos que salen uno entre un millón, caño previo a Denis y ausente el último achique de Murillo. Poco después empataba Iago de penalti sobre Olaza en la primera estirada del Celta en el partido.

No fue la última, pero no se recuerdan más tiros a puerta, ningún ‘uy’. Una tarde aburrida de otoño, camino de la Navidad, en la que el Celta, a falta de otras cosas, demostró carácter. El suficiente para rascar un punto cuando el partido no sale como uno quiere. Algo parecido a lo que llaman madurez.

El próximo miércoles, toca despedir el año en Balaídos, contra el Huesca. Lo hará el Celta tras cinco jornadas sin perder, asentado en la zona media alta de la clasificación. Quién lo iba a decir hace no tanto. Chachismo.