EL BOSQUE DE LOS CUATRO VIENTOS

Época actual. Jon Bécquer, antropólogo madrileño, investigador y localizador de piezas históricas, se traslada al Parador Nacional, ubicado en el antiguo edificio del Monasterio de Santo Estevo en la Ribeira Sacra gallega. Allí conoce una antigua leyenda sobre los nueve anillos de los obispos, a los que se les atribuye un poder de sanación.

1830, mismo lugar. Marina, joven con inquietudes intelectuales,  llega a Santo Estevo con su padre, que será el médico del convento y la aldea circundante. Ella querría ser médico…

Autor: María ORUÑA – Editorial: DESTINO. Barcelona, 2020. –  Páginas: 416  – Género: Literatura, romántica, costumbrista, thriller. Público: General


María Oruña (Vigo, 1976) es gallega, y se le nota. Porque esta novela es muchas cosas, pero sobre todo es un canto de amor a Galicia y a lo gallego, pero sin decirlo claramente. Solamente los de aquí podemos entender muchos mensajes subliminales que nos hacen sonreír, y encontrar ese fondo dirigido a nosotros. No sé si la autora pretendía esto, pero en mi opinión, a fe que lo consiguió.

Yo había leído otros libros de ella, y me gustó muchísimo Puerto escondido, el primero de la saga. Pero sin ánimo de comparar, éste nuevo me gustó mucho más. Por muchas razones.

En primer lugar, me sorprendió la presentación de los personajes; tanto, que tuve que repasar la bibliografía de esta autora para ver si este libro formaba parte de una serie. Nos presenta a Jon Bécquer como un Indiana Jones del arte (así lo dice en la novela), dando por hecho que el lector conoce algunas aventuras anteriores del investigador. Me sorprendió, y además no es algo fácil, porque supone crear argumentos que luego no van a lucir en la novela. Y eso es muy ambicioso, por parte de la autora.

El salto a 1830, capítulo a capítulo, supone un trabajo de investigación profundo sobre las técnicas médicas y los remedios de farmacia de la época, así como las costumbres y usos. Marina, la protagonista de esa época, es una mujer adelantada a su tiempo, pero no descaradamente feminista como algunas se presentan ahora, rechazando su propia femineidad por brillar profesionalmente. No, es una mujer inteligente, valiente, dispuesta al sacrificio por los suyos, y a llegar hasta el final por lo que cree. Como han sido nuestras madres, decidieran ser amas de casa o profesionales fuera del hogar. Lo que tiene de adelantada, o de moderna, no le supone una ruptura, que resultaría anacrónica. Y es una mujer que sabe amar; lo dejo ahí.

Me encanta la forma que tiene de tratar la historia del monasterio, ahora reconvertido en Parador. Tanto en el momento actual, cómo los guías se preocupan de mostrar los hechos históricos con rigor y sin simplismos, como en 1830, cuando los monjes, que se preocupan de la sociedad a su alrededor, ayudando a los más necesitados y exigiendo a los ricos, están temiendo una próxima desamortización que llegaría pocos años después de la mano de Mendizábal. Creo que entendí eso mejor leyendo la novela que en mi EGB.

La solución final me gustó menos; pero eso lo pienso ahora, en frío. Creo que en el momento, más bien, me dolió terminar una novela con la que estaba tan cómodo.