La formación llevará a la Xerencia de Urbanismo una iniciativa para intensificar las inspecciones
Los nacionalistas alertan de que hay casi ocho viviendas turísticas por cada piso disponible para alquiler residencial
El BNG de Vigo defenderá en el próximo Consello da Xerencia Municipal de Urbanismo la puesta en marcha de un Plan de Control e Inspección de las Viviendas de Uso Turístico en la ciudad.
La formación nacionalista plantea reforzar e intensificar la supervisión municipal sobre este tipo de alojamientos para comprobar su legalidad y verificar sus condiciones de habitabilidad, accesibilidad y seguridad.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, advirtió de que la proliferación de pisos turísticos está reduciendo la oferta de alquiler residencial y contribuyendo al incremento de los precios de la vivienda.
Según los datos trasladados por la formación, en Vigo existen actualmente alrededor de 2.200 pisos turísticos frente a 281 viviendas disponibles para alquiler residencial.
“A día de hoy en Vigo hay casi ocho pisos turísticos por cada vivienda disponible para alquiler residencial”, señaló Igrexas.
El portavoz nacionalista indicó además que las pernoctaciones en pisos turísticos se triplicaron en los últimos seis años y vinculó este crecimiento con la tensión que sufre el mercado de la vivienda.
Según el BNG, con datos del Observatorio da Vivenda de Galicia, el precio medio del alquiler en Vigo aumentó casi un 9% en lo que va de año, hasta alcanzar los 723 euros mensuales. La formación añade que el 52,7% de las viviendas ofertadas en la ciudad superan ya los 1.000 euros al mes.
Inspecciones y control municipal
La iniciativa que el BNG trasladará a la Xerencia de Urbanismo propone desplegar de forma inmediata un plan intensivo de inspecciones sobre las viviendas de uso turístico.
El objetivo es verificar que cumplen la normativa vigente en materia de habitabilidad, accesibilidad y seguridad, teniendo en cuenta también la reciente modificación de la Ley de Propiedad Horizontal, que permite a las comunidades de propietarios prohibir esta actividad.
“Tenemos que poner fin a la barra libre especulativa de los pisos turísticos para que el negocio de unos pocos no siga negando el derecho a la vivienda de la mayoría social”, afirmó Igrexas.
El portavoz del BNG sostuvo que la ordenanza municipal impulsada por el Gobierno local “demostró ser un bluff” y criticó la “falta de voluntad política” para actuar frente al avance de los pisos turísticos.
Igrexas defendió que el Concello debe asumir un papel más activo en la supervisión de estas actividades y ejercer sus competencias urbanísticas para garantizar un control efectivo.
“No podemos permitir que la falta de fiscalización continúe alimentando un modelo especulativo que expulsa vecindad de sus barrios y dificulta cada vez más el acceso a la vivienda”, concluyó.

