La formación nacionalista reclama un plan de acción ambiental y revertir las políticas de “cemento y asfalto” del actual gobierno local
Coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente, el Bloque Nacionalista Galego (BNG) ha presentado su propuesta para una “Estrategia Local Vigo Verde”, una hoja de ruta con la que pretende impulsar la sostenibilidad en la ciudad a través de un nuevo modelo urbanístico, ambiental y de movilidad.
El portavoz municipal, Xabier P. Igrexas, ha defendido la necesidad de desplegar un plan de acción real frente a la emergencia climática, declarada en pleno hace casi seis años sin avances concretos desde entonces. “El futuro de Vigo solo puede ser verde”, afirmó.
Igrexas denunció que, lejos de tomarse en serio el compromiso medioambiental, el gobierno de Abel Caballero ha dejado la ordenanza en papel mojado y ha actuado en sentido contrario, con políticas que han priorizado “el gris del cemento y el asfalto”.
Cinco ejes para un Vigo más verde
La estrategia propuesta por el BNG se estructura en torno a cinco grandes líneas de actuación:
- Movilidad sostenible. El BNG aboga por reducir el uso del coche privado en una ciudad que registra unos 300.000 desplazamientos diarios y unas 600.000 toneladas anuales de emisiones de CO₂. Para ello, plantea reforzar el transporte público, especialmente el autobús urbano, y transformar Vigo en una Zona de Bajas Emisiones sin multas ni restricciones.
- Protección del entorno natural. La formación reclama una mayor protección para los montes periurbanos y apoyo a las comunidades de montes. También critica los proyectos que afectarían a zonas verdes como la carballeira de A Barroca en Navia o los accesos proyectados en Bembrive y Beade.
- Defensa del litoral. El BNG exige frenar nuevas urbanizaciones en primera línea de costa –como los chalés de Cabo Estai– y rechaza nuevos rellenos en la ría. Además, propone abrir senderos públicos en todo el litoral vigués y en la isla de Toralla, y revisar el polémico nuevo paseo de hormigón en Samil.
- Arbolado urbano. Frente a lo que califican de “arboricidio permanente”, los nacionalistas apuestan por un plan de protección del arbolado urbano y una actualización de la ordenanza de medio ambiente para salvaguardar su papel vital en el ecosistema urbano.
- Protección fluvial. El curso del río Lagares y los ríos Eifonso y Barxa deberían ser declarados como Espacios Naturales de Interés Local, ampliando su protección y reforzando los mecanismos de control para evitar vertidos.
El BNG también propone que esta estrategia se diseñe con la máxima participación social, contando con colectivos ecologistas y reactivando el Consejo Sectorial de Medio Ambiente, que no se convoca desde hace más de seis años. “Hay que pasar de los gestos simbólicos a las políticas reales con presupuesto y compromiso”, concluyó Igrexas.

