Su portavoz acusa al alcalde de desviar la atención “con falsedades e insidias” en torno al tema, al convertir el pleno extraordinario del jueves en una “especie de ajuste de cuentas partidista”
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) ha hecho un llamamiento a todos los grupos políticos con representación en el pleno del Concello de Vigo para lograr un acuerdo unánime que exija al Gobierno español la puesta en marcha de la conexión ferroviaria de alta velocidad entre Vigo y Oporto, conocida como la «Saída Sur», con el objetivo de que esté operativa en 2030.
Xabier P. Igrexas, portavoz municipal del BNG en Vigo, anunció que su grupo ha presentado una enmienda a la moción inicial del alcalde Abel Caballero. En sus declaraciones, Igrexas acusó al alcalde de desviar la atención “con falsedades e insidias” en torno al tema, al convertir el pleno extraordinario del jueves en una “especie de ajuste de cuentas partidista”. Según el portavoz nacionalista, la propuesta del alcalde no ha sido consensuada con los grupos de la oposición y desvía la atención del verdadero debate: qué medidas adoptará el Gobierno para priorizar la conexión Vigo-Oorto y evitar que se retrase en favor de la línea Lisboa-Madrid, como señaló el presidente Pedro Sánchez en la última Cumbre Ibérica.
El BNG, sin embargo, ha expresado que no desea caer en una dinámica de reproches cruzados y, en cambio, ha propuesto un acuerdo centrado en los intereses de la ciudad. Igrexas recordó que, históricamente, Vigo ha expresado una demanda unánime en favor de esta conexión, liderada hace dos décadas por el entonces alcalde nacionalista Lois Pérez Castrillo, pero que ha sido aplazada repetidamente por los gobiernos españoles, tanto del PSOE como del PP.
En su enmienda, el BNG solicita que el acuerdo a alcanzar este jueves inste al Gobierno español a priorizar y agilizar la Saída Sur en colaboración con Portugal, asegurando su financiación en los próximos presupuestos y con el compromiso de finalizarla para 2030. Igrexas señaló que el texto de la enmienda está abierto a modificaciones para alcanzar un consenso que permita una votación unánime en el pleno.
Desde el BNG, Igrexas apeló a la responsabilidad del alcalde y de toda la Corporación para superar las diferencias partidistas y defender una posición firme en beneficio de Vigo y Galicia. Además, subrayó que la ciudad necesita un liderazgo dialogante y que esté a la altura de las expectativas de los ciudadanos.

