La formación cuestiona la señalización, las excepciones y el sistema de multas previsto en los nuevos perímetros
Xabier P. Igrexas pide reforzar el transporte público y facilitar los desplazamientos a pie, en bicicleta y en VMP
El BNG de Vigo ha criticado la puesta en marcha de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en la ciudad y ha reclamado al Gobierno municipal que rectifique el modelo implantado.
El portavoz municipal de la formación, Xabier P. Igrexas, calificó el arranque como una “chapuza” y cuestionó tanto la forma en la que se ha instalado la señalización como la falta de información sobre el funcionamiento de las excepciones previstas.
El BNG sostiene que el actual sistema no servirá para reducir de forma efectiva las emisiones contaminantes y considera que el Concello debería priorizar medidas destinadas a reducir la dependencia del vehículo privado.
Igrexas criticó además la instalación de señalización y elementos sobre el asfalto que, según la formación, presentaron problemas poco después de su colocación en algunos puntos de la ciudad, como la calle María Berdiales.
Dudas sobre multas y excepciones
La formación también reclama más información sobre la aplicación práctica de las excepciones contempladas en las ZBE. Igrexas planteó dudas sobre cómo deberán justificarse determinados accesos relacionados con centros educativos, citas médicas o aparcamientos.
El portavoz del BNG aseguró además que el modelo contempla multas de 200 euros para los vehículos que incumplan las restricciones y criticó que, a su juicio, pueda perjudicar a quienes no pueden permitirse cambiar de automóvil.
Frente al actual sistema, el Bloque propone reforzar de forma sustancial el transporte público y facilitar los desplazamientos peatonales, en bicicleta y mediante vehículos de movilidad personal.
La formación sostiene que Vigo registra una elevada dependencia del coche particular y cifra en unos 300.000 los desplazamientos diarios en vehículo privado, de los que unos 90.000 corresponderían a accesos desde municipios del entorno.
El BNG solicitará además la convocatoria urgente de los Consellos Sectoriais de Transportes, Medio Ambiente y Accesibilidade para debatir alternativas y pedir explicaciones sobre la aplicación de las nuevas restricciones.
Igrexas defendió que el objetivo debe ser reducir el tráfico y sus efectos sobre la contaminación, la congestión, el ruido y la siniestralidad, en lugar de limitarse a sustituir vehículos de combustión por modelos híbridos o eléctricos.

