El BNG exige revisar el Plan de Movilidad de Vigo tras doce años sin avances reales

El Bloque alerta de que el coche sigue dominando los desplazamientos diarios y reclama un cambio profundo para avanzar hacia una ciudad más habitable y menos contaminada

Doce años después de su aprobación, el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) de Vigo vuelve al centro del debate político. El Bloque Nacionalista Galego (BNG) ha reclamado una revisión integral del documento, al considerar que no ha servido para transformar el modelo de desplazamientos en la ciudad ni para reducir los niveles de tráfico, ruido y contaminación que soporta la población viguesa.

El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, denunció la “falta de avances” del Gobierno local y defendió que el PMUS debe dejar de ser “un extenso tomo de papel mojado” para convertirse en una herramienta real que permita vivir y convivir en la ciudad, y no solo transitar por ella.

El coche sigue siendo el principal medio de transporte

Desde el Bloque advierten de que casi la mitad de los desplazamientos diarios en Vigo se realizan en coche o moto, duplicando el uso del transporte público colectivo y superando ampliamente los trayectos a pie, en bicicleta o en vehículos de movilidad personal. Una realidad que, a juicio del BNG, evidencia el estancamiento del modelo de movilidad urbana tras más de una década de vigencia del plan.

Además, Vigo continúa encabezando el ranking de ciudades con mayor número de vehículos por habitante de toda la península ibérica, con más de 300.000 desplazamientos diarios y alrededor de 90.000 coches que acceden cada día desde otros municipios del área metropolitana.

Ruido, contaminación y siniestralidad

El elevado volumen de tráfico se traduce, según el BNG, en niveles de ruido insoportables para dos de cada tres vigueses, por encima de los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud. A ello se suma una alta contaminación atmosférica, con emisiones anuales estimadas entre 600.000 y 740.000 toneladas de CO₂ y la presencia de partículas potencialmente nocivas para la salud.

En materia de seguridad vial, los nacionalistas alertan de más de 2.000 accidentes de tráfico al año, con una cifra de atropellos que califican de “muy preocupante”.

Replantear las Zonas de Bajas Emisiones

El BNG considera que la revisión del PMUS debe ser la base para redefinir las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), apostando por alternativas reales al uso del coche frente a un modelo basado en sanciones. “No se puede penalizar a quien no puede permitirse un vehículo eléctrico o híbrido”, defendió Igrexas, quien llamó a PSOE y PP a reconsiderar su rechazo a las propuestas nacionalistas.