La formación nacionalista alerta del posible impacto de estas actuaciones sobre nidos huevos y crías y acusa al gobierno de Caballero de una gestión negligente del arbolado urbano
Xabier P. Igrexas reclama revisar el modelo municipal de mantenimiento de las zonas verdes y establecer controles para proteger la biodiversidad
El BNG de Vigo denunció este miércoles la realización de podas en árboles del Parque de Castrelos durante el periodo de nidificación de aves y exigió al gobierno municipal el cese inmediato de este tipo de trabajos mientras pueda existir afección sobre especies en fase reproductiva.
El portavoz municipal de la formación nacionalista, Xabier P. Igrexas, calificó estas actuaciones de “ambientalmente irresponsables” y “científicamente injustificables”, al considerar que pueden generar un impacto directo sobre la biodiversidad urbana.
Según explicó el BNG, las podas en esta época del año pueden provocar la destrucción de nidos, huevos o crías, así como el abandono de los polluelos por el estrés y las perturbaciones derivadas de la intervención humana.
Igrexas sostuvo que este tipo de actuaciones resultan especialmente preocupantes en un contexto en el que la biodiversidad urbana se encuentra ya sometida a presión por la pérdida y fragmentación de hábitats. A su juicio, no existe justificación técnica ni ambiental para realizar podas durante el ciclo reproductivo de las aves.
La formación nacionalista destacó además la función del arbolado urbano como espacio de refugio, alimentación y conectividad ecológica para distintas especies, especialmente durante la época de cría.
El portavoz del BNG enmarcó lo ocurrido en Castrelos en lo que considera un modelo reiterado de mala gestión del arbolado urbano por parte del gobierno de Abel Caballero, al que acusa de promover podas excesivas, intervenciones agresivas y talas que, según sostiene, deterioran el patrimonio verde de la ciudad.
El Bloque cuestiona también el actual modelo de planificación municipal y asegura que Vigo no cuenta con un verdadero plan de poda que garantice criterios técnicos suficientes y respeto por los ciclos biológicos de las especies.
Frente a esta situación, el BNG reclama una revisión integral de la gestión del arbolado urbano y la puesta en marcha de controles previos efectivos para detectar y proteger posibles nidos activos antes de cualquier intervención.
Igrexas defendió un modelo de ciudad más verde y respetuoso con la biodiversidad, en el que los árboles sean considerados una infraestructura ecológica esencial y no únicamente un elemento ornamental del espacio urbano.

