Los nacionalistas reclaman un plan urgente de inversiones y critican que la ciudad tenga una de las tarifas más altas mientras se registran interrupciones en el servicio
El BNG de Vigo denunció este lunes los reiterados cortes en el suministro de agua registrados en las últimas dos semanas en la zona de la avenida de Martínez Garrido y aseguró que no se trata de un episodio aislado, sino de un problema que, según la formación, se repite cada vez con más frecuencia en distintos barrios y parroquias de la ciudad.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, criticó que los vecinos de Vigo paguen “el recibo del agua más caro de Galicia y uno de los más elevados del Estado”, mientras que el servicio que reciben “solo se puede calificar como lamentable”.
Cortes de agua en distintos barrios
Igrexas atribuyó la situación a la falta de inversiones y al escaso mantenimiento de la red de abastecimiento, señalando que prácticamente cada semana se registran incidencias en algún punto de la ciudad.
Según indicó, este tipo de problemas son habituales en zonas como Lavadores, Teis o Coia, donde, afirmó, “no se inauguran grandes proyectos pero tampoco se garantiza algo tan básico como que al abrir el grifo salga agua”.
El portavoz nacionalista vinculó además estas deficiencias al modelo de gestión privatizada del servicio, actualmente en manos de la concesionaria Aqualia, cuya concesión fue prorrogada por el gobierno municipal durante cinco años más.
Auditoría y plan urgente de inversiones
Ante esta situación, el BNG reclama la puesta en marcha de dos medidas inmediatas: una auditoría integral de la red de abastecimiento para conocer su estado real y la elaboración de un plan urgente de inversiones que permita renovar los tramos de tuberías más antiguos.
Entre las actuaciones necesarias, la formación señala la sustitución de kilómetros de conducciones obsoletas, algunas de ellas todavía de fibrocemento, así como medidas para reducir las pérdidas de agua en la red, que en determinados puntos pueden alcanzar hasta el 30%.
Además, los nacionalistas recuerdan que en la anterior prórroga de la concesión quedaron sin ejecutar más de la mitad de los 40 millones de euros de inversiones comprometidas, sin que, según sostienen, se produjeran consecuencias para la empresa concesionaria.
“En la ‘mejor ciudad para vivir’, de la que tanto presume Abel Caballero, hay miles de vecinos que ni siquiera tienen garantizado algo tan básico como el suministro de agua”, concluyó Igrexas, quien reclamó un cambio en el modelo de gestión para garantizar un servicio de calidad en toda la ciudad.

