El BNG de Vigo presenta una enmienda a la totalidad a la ordenanza de precios del bus urbano

La formación reclama devolver el texto y frenar la licitación para estudiar una posible remunicipalización del servicio

Xabier P. Igrexas sostiene que la propuesta municipal consolida un nuevo modelo de gestión privatizada sin debate público suficiente

El BNG de Vigo anunció este 29 de abril de 2026 la presentación de una enmienda a la totalidad a la ordenanza de precios del bus urbano impulsada por el Gobierno municipal, con el objetivo de devolver el texto y evitar, según la formación, que se consolide una nueva privatización del servicio.

El portavoz municipal del Bloque, Xabier P. Igrexas, enmarcó la iniciativa no tanto en un debate tarifario como en una discusión de fondo sobre el modelo de gestión del transporte público de la ciudad. Según trasladó la formación nacionalista, la ordenanza no responde a criterios sociales, ambientales ni de accesibilidad universal, sino que estaría diseñada para encajar en un nuevo contrato de gestión privatizada del bus urbano.

En su argumentación, el BNG sostiene que la propuesta del Gobierno local busca consolidar un modelo que, a su juicio, subordina el interés general a la rentabilidad empresarial. La formación añade que la ordenanza funcionaría como un trámite reglamentario dentro de una hoja de ruta ya decidida por el ejecutivo de Abel Caballero.

El grupo nacionalista asegura además que este modelo implicaría un incremento de hasta el 90 % en el coste del servicio y una subida del precio del billete, sin que eso suponga mejoras reales en la prestación, como más autobuses, nuevas frecuencias, mejores horarios o un nuevo mapa de líneas. En esa línea, Igrexas resumió su crítica al afirmar que el modelo de bus del alcalde es “el timo de la estampita”.

Según el BNG, la enmienda a la totalidad se apoya también en argumentos jurídicos. Entre ellos menciona una supuesta vulneración de los principios de buena regulación, la ausencia de un análisis comparado entre gestión pública y privatizada y un proceso de consulta pública que considera limitado, al circunscribir la participación ciudadana a las tarifas dentro de una decisión ya tomada.

Frente a esta situación, la formación propone devolver la ordenanza, paralizar el proceso de licitación en marcha y realizar un estudio independiente que evalúe con transparencia todas las opciones de gestión. En ese marco, el BNG vuelve a defender aprovechar el final de la actual concesión para impulsar una empresa pública municipal que asuma el servicio de transporte urbano.

En materia de precios, la enmienda plantea mantener las tarifas y bonificaciones vigentes durante el tiempo necesario para ejecutar el resto de acuerdos que propone el Bloque. La formación concluye que lo que está en juego es decidir si Vigo quiere un transporte público orientado al servicio de la ciudadanía o un modelo privado subvencionado con fondos públicos.