El BNG cargará contra la reforma de la antigua sede de la FAVEC y acusa a Caballero de querer hacer irreversible su desalojo

Los nacionalistas rechazan una inversión de 338.000 euros en el local de la Praza da Princesa y denuncian una “ofensiva autoritaria” contra el movimiento vecinal

El BNG de Vigo ha anunciado que votará en contra de la licitación para reformar el local municipal de la Praza da Princesa que durante más de tres décadas acogió la sede de la Federación de Asociaciones Vecinales Eduardo Chao (FAVEC).

La formación nacionalista considera que la actuación impulsada por el Gobierno municipal supone el paso definitivo para consolidar el desalojo de la entidad vecinal y hacer imposible su regreso a un inmueble que ocupó durante más de treinta años bajo alcaldías de distinto signo político.

Una reforma de 338.000 euros

El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, sostiene que la licitación, valorada en 338.000 euros, no responde a una necesidad real de espacio para dependencias municipales, sino a una estrategia política dirigida contra el movimiento vecinal organizado.

Los nacionalistas rechazan la explicación del Gobierno local, que justifica la reforma por la necesidad de habilitar nuevas dependencias para servicios relacionados con urbanismo, rehabilitación y vivienda.

Según Igrexas, el Ayuntamiento debería rectificar y devolver el inmueble a la federación vecinal.

Acusaciones de represalia política

El BNG sostiene que la relación entre el Ejecutivo local y la FAVEC se ha deteriorado en los últimos años debido a las discrepancias públicas de la federación con algunas decisiones municipales.

En este contexto, la formación interpreta la pérdida de la sede como una represalia política y como una continuación de una estrategia orientada a debilitar la capacidad de actuación de la principal organización vecinal de la ciudad.

Defensa de la participación ciudadana

La organización nacionalista advierte además de que el desalojo envía un mensaje negativo al conjunto del tejido asociativo vigués y considera que una ciudad democrática necesita entidades vecinales independientes capaces de formular críticas y reivindicaciones sin temor a represalias.

Por ello, el BNG reafirma su oposición a la reforma y asegura que seguirá defendiendo la autonomía de los colectivos ciudadanos y el fortalecimiento de los mecanismos de participación social en Vigo.