El BNG carga contra la “inexecución presupuestaria crónica” del Gobierno de Caballero

La formación nacionalista denuncia que el Concello dejó 150 millones sin gastar en 2025 y acumula 225 millones de remanentes

Xabier P. Igrexas acusa al Gobierno local de aumentar la presión fiscal mientras avanzan las privatizaciones y el uso de contratos menores

El Bloque Nacionalista Galego cargó este lunes en el Pleno de Vigo contra la gestión económica del Gobierno municipal de Abel Caballero. Durante el debate de la Conta Xeral de 2025 y de los informes de control financiero, el portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, denunció una “inexecución presupuestaria crónica de nivel olímpico”.

La formación nacionalista sostiene que el Concello dejó el pasado año 150 millones de euros sin gastar, al tiempo que acumula un remanente líquido de tesorería de 225 millones de euros.

“La Conta Xeral es el espejo de su desgobierno, un documento que destripa su propaganda y demuestra lo mucho que este Gobierno dejó de hacer por las viguesas y los vigueses”, afirmó Igrexas durante su intervención.

El portavoz del Bloque criticó que el Gobierno local presuma de superávit cuando, a su juicio, esa acumulación de recursos “no es un motivo de orgullo, es un monumento a la ineficacia”.

Según el BNG, estos remanentes se mantienen en cuentas bancarias mientras “miles de familias viguesas sufren la carestía de la vida, los barrios siguen olvidados y los servicios públicos colapsan”. Igrexas calificó de “irresponsabilidad política mayúscula” que el Concello dejase sin ejecutar uno de cada tres euros del presupuesto del pasado ejercicio.

Críticas a la falta de inversiones y personal

El portavoz nacionalista centró parte de sus críticas en el capítulo de inversiones. Según explicó, el 75% de los recursos previstos para 2025 no se gastaron, mientras el Gobierno local continúa aumentando la presión fiscal con una subida general de las tasas municipales.

“Se exprime fiscalmente a las viguesas y vigueses para después dejar el dinero muerto de risa en las entidades financieras”, reprochó Igrexas.

El BNG también denunció la falta de recursos destinados a personal municipal. Según sus datos, el Concello dejó sin gastar el 18% del presupuesto de personal durante el pasado año, mientras existen 435 plazas sin cubrir de un total de 1.423 puestos de trabajo.

Entre esas vacantes, la formación cita plazas de la Policía Local, Bomberos, trabajadoras sociales y personal administrativo.

“El modelo es no cubrir las plazas, dejar que el servicio se degrade, sobrecargar al personal existente y retrasar las Ofertas de Empleo Público una media de tres años”, advirtió Igrexas.

A juicio del BNG, esta situación forma parte de una política que busca “desmantelar lo público para poner alfombra roja a la privatización”. La formación asegura que 135 millones de euros del presupuesto municipal, el 65% del total, se destinan a servicios bajo gestión indirecta o externalizados.

“Convirtieron este Concello en un cajero automático para las grandes multinacionales de servicios”, acusó el portavoz nacionalista. Como ejemplo, citó el caso de Vitrasa, que, según señaló, opera bajo una prórroga forzosa “absolutamente opaca” y recibe 19 millones de euros por un servicio que calificó de deficiente.

Advertencias sobre los contratos menores

Durante el debate de los planes de control financiero, el BNG aseguró que los informes elaborados por la Intervención Xeral del Concello evidencian un “problema estructural de falta de planificación, insuficiente control interno y una preocupante normalización de prácticas que deberían ser excepcionales”.

Entre esas prácticas, Igrexas señaló que el 93,1% de los contratos del Concello son contratos menores. La formación advierte también de posibles fraccionamientos de pagos por retrasos en la tramitación y de un uso masivo de la adjudicación directa.

El BNG sostiene además que casi la mitad de las obras ejecutadas terminaron costando más de lo inicialmente previsto y que en el 86% de los contratos aparecieron excesos de medición próximos al límite legal.

La formación nacionalista extendió sus críticas a la Xerencia Municipal de Urbanismo, donde, según Igrexas, el sistema es incapaz de hacer efectivas las sanciones, lo que supone “convertir en papel mojado” las actuaciones ante ilegalidades urbanísticas.

“El resultado es una administración que transmite una inaceptable sensación de impunidad frente a las infracciones y que, además, deja de ingresar recursos que pertenecen al conjunto de la ciudad”, criticó.

En materia de subvenciones, el Bloque alertó de que el 52% no fueron publicadas en la Base de Datos Nacional de Subvenciones, lo que, según la formación, incumple obligaciones legales básicas de transparencia. También denunció deficiencias en las justificaciones, ausencia de documentación y dificultades para verificar el destino efectivo de los fondos públicos.

“As viguesas e vigueses merecen un Goberno que xestione con rigor cada euro público, asuma as recomendacións dos órganos de control e entenda que a transparencia, a boa xestión e a rendición de contas non son unha opción política: son a esencia dunha administración democrática ao servizo da cidadanía”, concluyó Igrexas.