El Bloque Nacionalista Galego pide al Gobierno español que retire el proyecto por su impacto vecinal y ambiental, y propone alternativas para mejorar la movilidad sin recurrir a una nueva infraestructura
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) ha anunciado la creación de una frente común para frenar el proyecto de ampliación de la autovía A-52, promovido por el Gobierno español. La formación nacionalista advierte de los graves impactos que esta nueva infraestructura tendrá a nivel social, territorial y ambiental, y subraya que no resolverá los actuales problemas de movilidad.
Alternativas a la ampliación
El BNG apuesta por medidas inmediatas como la liberación de peajes en la AP-9, una vía paralela a la A-52, mejorando sus accesos y conexiones, así como por la corrección del trazado actual de la autovía para reducir su elevada siniestralidad vial. Además, defiende un refuerzo del transporte colectivo entre los municipios del área para reducir el tránsito de vehículos privados.
“La solución no puede esperar años a la construcción de una nueva infraestructura que, además de costosa, tendrá un impacto significativo en el territorio”, señalaron desde la formación tras una reunión de representantes municipales y parlamentarios del BNG.
Impactos en Vigo
En Vigo, el portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, alertó de que la ampliación de la A-52 afectará gravemente al rural vigués, especialmente en parroquias como Bembrive y Beade, donde confluirá con el vial de alta capacidad PO-010. Igrexas recordó que el BNG ya había presentado alegaciones contra ambos proyectos y fue la única formación que votó en contra de su inclusión en el nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM).
“El alcalde Abel Caballero debe rectificar su actitud autoritaria y soberbia, y escuchar a los vecinos afectados, en lugar de despreciarlos con declaraciones en las que asegura que el proyecto se hará a pesar de la oposición mayoritaria”, afirmó Igrexas.
Rechazo en Mos y O Porriño
El rechazo al proyecto también se extiende a otros municipios afectados. En Mos, el portavoz nacionalista Gustavo Barcia calificó el plan como un “nuevo atropello” al municipio, destacando los graves perjuicios ambientales y sociales que se suman a los problemas derivados del trazado actual.
Por su parte, Pedro Pereira, portavoz del BNG en O Porriño, denunció que el proyecto también condicionará futuras infraestructuras de movilidad, como la mejora de la conexión ferroviaria en la comarca.
Un llamado a repensar la movilidad
El BNG considera que la ampliación de la A-52 representa un modelo de movilidad obsoleto e insostenible. “Liberar la AP-9 y apostar por el transporte colectivo son alternativas viables y urgentes que respetan el territorio y las comunidades afectadas”, concluyeron desde la formación, reafirmando su compromiso con una movilidad más justa y sostenible.

