El Gobierno local asegura que no se impidió la entrada a ningún ciudadano y que se garantizó en todo momento la libertad de tránsito hacia el edificio consistorial
El Ayuntamiento de Vigo ha rechazado este jueves las acusaciones vertidas por el BNG, que denunció un supuesto veto a los feriantes en el acceso a la casa consistorial. Según explicó el portavoz municipal, Carlos López Font, «no se impidió el paso a ningún ciudadano» y no se registró incidencia alguna en los accesos al edificio durante la mañana.
En respuesta a la denuncia pública realizada por la formación nacionalista, que acusó al Gobierno local de haber identificado a feriantes «por motivos raciales» e impedirles registrar documentación sobre sus solicitudes de instalación de atracciones, el Concello ha subrayado la normalidad con la que se desarrolló la jornada administrativa.
Dispositivo habitual ante concentraciones
La Policía Local de Vigo, a través de un comunicado oficial, ha detallado el operativo de seguridad desplegado esta mañana en las inmediaciones del Ayuntamiento, argumentando que «siempre que se prevé una concentración numerosa de personas», se activan medidas organizativas para garantizar tanto la seguridad como el libre acceso de la ciudadanía a las instalaciones municipales.
En este sentido, el cuerpo policial explicó que se delimita un itinerario mediante vallado y señalización, que permanece en todo momento abierto al paso peatonal y asegura que las personas con citas concertadas o gestiones pendientes puedan acceder sin restricciones indebidas.
Asimismo, la Policía recalcó que el derecho a la protesta o a la concentración «puede ejercerse con plenas garantías, siempre que no se obstaculice el acceso al edificio ni se altere el normal funcionamiento de los servicios públicos».
Negación rotunda de discriminación
Frente a las acusaciones del BNG, que apuntaban a una discriminación hacia los feriantes con base en su origen o condición, el cuerpo policial negó «de forma rotunda que se haya producido discriminación por razón de raza, etnia o cualquier otra circunstancia personal o social».
Según la Policía Local, «los agentes actuaron conforme a criterios operativos de orden y seguridad, respetando en todo momento los derechos fundamentales». Además, manifestaron su compromiso con «la convivencia, la legalidad y la defensa de los derechos de toda la ciudadanía», subrayando que su labor se enfoca en mantener un espacio público accesible, seguro y respetuoso.
La versión del BNG: vallas y controles selectivos
El grupo municipal del BNG de Vigo difundió en la mañana de este jueves un comunicado en el que denunciaba que el Gobierno local había restringido el paso a un grupo de feriantes que intentaban registrar documentación. La formación nacionalista sostuvo que el entorno del Concello se encontraba vallado y con presencia policial, y que se impedía el paso a quienes se reconocían como feriantes.
Según su versión, estas personas buscaban entregar solicitudes relacionadas con la instalación de atracciones y no habían recibido respuesta del área municipal de Seguridad, motivo por el cual decidieron acudir al registro del Ayuntamiento.
La controversia permanece abierta, mientras el Concello insiste en que no hubo incidentes ni discriminación, y el BNG exige explicaciones por lo que considera un episodio de exclusión injustificada y trato discriminatorio hacia un colectivo.

