La Unidad de Cáncer Familiar y Hereditario identifica a pacientes con predisposición genética, aplica programas de vigilancia personalizados y acaba de renovar una acreditación de excelencia que solo conservan tres especialistas en Galicia
Cada vez son más los casos en los que el cáncer puede anticiparse antes incluso de que aparezca. Ese es precisamente el objetivo de la Unidad de Cáncer Familiar y Hereditario del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, un servicio especializado que atiende cada año a cerca de 500 personas con sospecha de predisposición genética a desarrollar distintos tipos de tumores.
El trabajo de este equipo permite identificar a personas y familias con un riesgo hereditario elevado, establecer medidas de prevención adaptadas a cada caso y, cuando es necesario, orientar tratamientos personalizados. Su labor acaba de recibir un importante reconocimiento con la renovación de la Acreditación en Excelencia en Cáncer Hereditario de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), obtenida por la oncóloga Isabel Lorenzo, responsable de la unidad. Actualmente, solo tres especialistas gallegos mantienen esta certificación.
Más de dos décadas estudiando el riesgo hereditario
La actividad en este ámbito comenzó hace más de veinte años en el área sanitaria viguesa y se consolidó como unidad funcional con la apertura del Hospital Álvaro Cunqueiro en 2015.
Actualmente está integrada por cinco oncólogos médicos, una enfermera especializada y personal administrativo y auxiliar, además de contar con la colaboración de otros profesionales implicados en el diagnóstico y seguimiento de estos pacientes.
No basta con un análisis genético
Uno de los mensajes que trasladan los especialistas es que el estudio del cáncer hereditario va mucho más allá de una prueba genética.
Antes de solicitar cualquier análisis, los profesionales reconstruyen la historia clínica y familiar mediante un árbol genealógico específico (xenograma), con el objetivo de detectar patrones hereditarios y decidir qué pruebas son realmente necesarias.
Esta evaluación permite interpretar correctamente los resultados y evitar tanto falsas alarmas como una sensación de seguridad injustificada.
Los tumores que más se estudian
Los cánceres hereditarios más frecuentes que analiza esta unidad son los de mama y colorrectal, seguidos por los de ovario, páncreas, endometrio y próstata.
Los especialistas consideran especialmente relevantes los casos en los que existen varios familiares afectados por el mismo tipo de tumor, diagnósticos a edades tempranas o una misma persona desarrolla varios cánceres distintos, circunstancias que pueden indicar una predisposición genética.
Prevenir antes de que aparezca el cáncer
Cuando se confirma una alteración genética, los pacientes pueden incorporarse a programas específicos de vigilancia que permiten adelantar los controles médicos, aumentar su frecuencia y utilizar técnicas de detección más sensibles.
Además, esa información también resulta útil para los familiares sanos, que pueden someterse a estudios predictivos para conocer si comparten esa predisposición genética y, en caso necesario, iniciar medidas preventivas adaptadas a su riesgo.
Paralelamente, la unidad mantiene una importante actividad investigadora en colaboración con el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), la Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica y distintos proyectos impulsados por la SEOM, contribuyendo al avance de la medicina personalizada en el ámbito del cáncer hereditario.

