La actuación de emergencia, con 2,3 millones de inversión, asegura el abastecimiento a más de 400.000 personas mientras se fabrican los equipos definitivos
La presa de Eiras, pieza esencial del sistema de abastecimiento del área de Vigo, ha sido objeto de una intervención de urgencia para evitar posibles cortes de agua. La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, confirmó durante su visita a la infraestructura que ya están operativas las nuevas válvulas provisionales, paso previo a la instalación de los mecanismos definitivos, prevista para finales del verano.
La actuación, ejecutada por Augas de Galicia, responde a graves deficiencias detectadas en los sistemas de control del embalse, que ponían en riesgo el suministro a nueve municipios del área, con una población conjunta que supera las 400.000 personas.
Un sistema clave al límite
El origen de la intervención se sitúa a finales de 2025, cuando se constató el deterioro de las cuatro válvulas de toma de agua, dos de ellas en estado crítico. Estos dispositivos son fundamentales para regular el caudal que se envía a la red de abastecimiento, por lo que su mal funcionamiento podía comprometer seriamente el servicio.
Para evitar ese escenario, se procedió a retirar los elementos dañados, renovar las bases estructurales y actualizar el sistema eléctrico, además de instalar válvulas provisionales que permiten operar con normalidad.
Un complejo sistema alternativo para mantener el caudal
La complejidad de la obra obligó a vaciar y aislar la torre de captación, lo que hacía imprescindible garantizar una vía alternativa de suministro. Para ello, se habilitó un sistema provisional de bombeo y canalización —un bypass— que permitió mantener el flujo de agua hacia la potabilizadora del Casal en torno a los 900 litros por segundo.
Esta solución resultó determinante, ya que, en caso de interrupción total, el sistema apenas podría haber mantenido el abastecimiento durante unas 36 horas, un margen incluso menor en áreas como O Porriño y Mos.
Las válvulas definitivas, en camino
Las válvulas actualmente en funcionamiento son temporales, pero garantizan plenamente el servicio. La Xunta prevé sustituirlas por equipos definitivos a finales del verano, una vez finalice su fabricación específica.
La inversión total del operativo asciende a cerca de 2,3 millones de euros, en una intervención que el Gobierno gallego considera prioritaria por tratarse de una infraestructura crítica bajo su competencia en materia de seguridad hidráulica.
Cruce de reproches por el estado de la infraestructura
Durante la visita, la conselleira subrayó que el deterioro de las válvulas era conocido por el Concello de Vigo, responsable de su operación diaria en el marco de la concesión de abastecimiento, y que, sin embargo, no fue comunicado a la Administración autonómica.
Desde la Xunta se recuerda que las dificultades para acceder a determinadas zonas de la presa en el pasado, derivadas de discrepancias sobre su titularidad, complicaron las tareas de supervisión y mantenimiento.
Con esta intervención, el Ejecutivo autonómico asegura haber eliminado el riesgo inmediato sobre el suministro y refuerza la seguridad de una infraestructura considerada estratégica para el área metropolitana de Vigo.

