Educación comprueba la adaptación del servicio de comedor del CEIP Lope de Vega al protocolo Covid-19

El jefe territorial, César Pérez Ares, durante la visita de hoy.

Se trata del centro vigués con mayor número de comensales en Infantil y Primaria

La Consellería de Educación, Universidad y Formación Profesional continúa con las visitas a los centros educativos gallegos con el objetivo de comprobar y conocer de primera mano la organización de sus infraestructuras para adaptarse a las medidas que marcan el Protocolo frente al Covid-19.

El objetivo, como indica el jefe territorial de la Consellería, César Pérez Ares, es garantizar un inicio de curso seguro a nivel sanitario y dentro de la máxima normalidad posible en el marco actual. En este contexto, Ares lanzó un mensaje de tranquilidad a los padres y madres de cara el comienzo de las clases, pues señaló que la implicación y organización de los equipos directivos de los centros «está siendo ejemplar».

Durante la visita, Ares recordó que el CEIP Lope de Vega ofrece el mayor servicio de comedor de entre los centros públicos de Vigo, con 499 comensales. Según detalló, los niños comerán por turnos guardando en todo momento la distancia de seguridad y ofreciendo todas las garantías sanitarias que se recogen en el mencionado protocolo, con una distribución diseñada para tal fin por parte de la dirección de este centro.

En este sentido, el jefe territorial autorizó la flexibilidad horaria propuesta por el centro escolar, la desescalada de entradas y salidas y el uso de espacios comunes con el objetivo de cumplir con las indicaciones de las autoridades sanitarias.

Según dijo, el CEIP Lope de Vega cuenta con un plan de contingencia en el que se recoge de forma exhaustiva la redistribución de espacios y las medidas a adoptar a nivel de grupos, los medios de protección, la limpieza, el uso de espacios o el protocolo de actuación en caso de detectarse algún incidente.

Pérez Ares recordó que el propio Protocolo ya especifica que todas las medidas en él recogidas pueden ser objeto de revisión continua en función de la evolución del riesgo sanitario y de las decisiones que adopten las autoridades sanitarias autonómicas y estatales. Por lo tanto, estas medidas se irán actualizando cuando sea necesario, si los cambios en la situación epidemiológica así lo requieren y siempre siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias.