Ecologistas denuncian un grave vertido en la ría de Vigo por la falta de energía auxiliar en la depuradora

Durante más de diez horas se vertieron aguas residuales sin depurar por un corte eléctrico que podría vulnerar la normativa estatal sobre control de vertidos

Las organizaciones ecologistas Amigas da Terra, Ecologistas en Acción y Greenpeace han denunciado un grave episodio de contaminación en la ría de Vigo como consecuencia directa de la falta de sistemas de energía auxiliar en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de la ciudad. El pasado lunes, un corte en el suministro eléctrico dejó fuera de servicio tanto la depuradora como las estaciones de bombeo, lo que provocó que, durante al menos diez horas, las aguas residuales urbanas se vertieran directamente al mar sin ningún tipo de tratamiento.

Según estimaciones de los colectivos ecologistas, la EDAR llegó a verter hasta 28.800 metros cúbicos por hora de aguas sin depurar, lo que supone un total de más de 403 millones de litros en las 14 horas que duró el apagón. A esta contaminación se sumaron las aportaciones de otros municipios del entorno que también vierten a la ría y al cauce del río Verdugo. En base a datos sobre el ciclo de renovación de aguas en la ría de Vigo, esta carga contaminante permanecerá circulando y diluyéndose durante, al menos, dos semanas.

Los ecologistas consideran que la situación pone en evidencia la imprevisión en el sistema de depuración de aguas residuales de Vigo, una ciudad que cuenta con una de las depuradoras más modernas del Estado. “Es incomprensible que una infraestructura puesta en marcha hace solo seis años, y que fue elogiada como una de las mejores de Europa, quede completamente inoperativa por no contar con generadores auxiliares. Más aún cuando la normativa ya establece esa obligación”, declaró Antón Lois, portavoz de Amigas da Terra.

En concreto, hacen referencia a la Orden TED/1191/2024, de 24 de octubre, que regula los sistemas electrónicos de control de los aprovechamientos y vertidos de agua al dominio público hidráulico. En su artículo 12, esta norma establece la obligatoriedad de contar con fuentes de energía alternativas para garantizar el funcionamiento continuo de los sistemas de control y evitar vertidos contaminantes no autorizados.

Las consecuencias del incidente se hicieron visibles también en el uso público de las playas de Vigo. El Ayuntamiento tuvo que prohibir temporalmente el baño, y aunque la mayoría de arenales fueron reabiertos el jueves, la playa de A Foz —donde desemboca el río Lagares— sigue cerrada al baño.

Aunque los ecologistas reconocen que un corte total de suministro como el del lunes no es habitual, advierten que sí se producen con frecuencia interrupciones eléctricas breves que podrían suponer millones de litros de aguas contaminadas vertidas al entorno marino en apenas unos minutos. Un apagón de solo media hora, señalan, puede provocar el vertido de hasta 15 millones de litros sin tratar en una ciudad de tamaño medio.

Por todo ello, Amigas da Terra, Ecologistas en Acción y Greenpeace exigen a la Consellería de Medio Ambiente —responsable de Augas de Galicia— y a los ayuntamientos implicados, la instalación inmediata de sistemas de alimentación energética de emergencia en las infraestructuras de saneamiento. Asimismo, reclaman una explicación de por qué estas estaciones no contaban ya con generadores auxiliares, tal y como exige la normativa vigente y las directivas europeas en materia de agua.