La Audiencia de Pontevedra juzga una pelea por una deuda que acabó con tres personas condenadas
Una disputa por una deuda terminó en una pelea violenta en la que un hombre perdió parte de una oreja de un mordisco y tres personas resultaron condenadas. Así lo recoge la sentencia dictada por la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, que ha impuesto dos años de prisión al autor de la agresión más grave, al considerar probado que arrancó con los dientes un trozo de oreja a la víctima.
La agresión se produjo durante una discusión frente a la vivienda del acusado
Los hechos ocurrieron el 4 de septiembre de 2023, cuando uno de los implicados acudió al domicilio del matrimonio acusado para reclamar una deuda. Según relata la resolución judicial, el visitante comenzó a insultar tanto al hombre como a su esposa, desencadenando una discusión que acabó con los tres implicados agrediéndose mutuamente.
Fue durante ese altercado cuando el esposo, ahora condenado, mordió en la oreja al visitante, causándole una lesión de consideración. Los informes médicos apuntan a una deformidad permanente en un órgano no principal —la oreja—, lo que ha llevado al tribunal a calificar el hecho como delito de lesiones con deformidad.
Reparación del daño y otras condenas menores
El condenado presentó antes del juicio una consignación de 10.000 euros en concepto de reparación del daño, lo que los magistrados han tenido en cuenta como atenuante, dado que la indemnización fijada para la víctima asciende a 12.000 euros. Esta acción no evitó la pena de cárcel, pero sí pudo suavizarla.
Además, la sentencia recoge que la propia víctima del mordisco también ha sido condenada, en este caso por dos delitos leves de lesiones, con una multa de 600 euros. La mujer del autor del mordisco tampoco ha quedado exenta de responsabilidad penal: deberá pagar 180 euros por un delito leve de maltrato de obra, al haber participado activamente en la pelea.
Pruebas periciales y testimonios policiales fueron clave en el juicio
Para dictar sentencia, el tribunal se basó en informes periciales médicos, que demostraron que las lesiones eran “totalmente compatibles” con los hechos relatados, así como en los testimonios de testigos presenciales y de los agentes de policía que se personaron en el lugar tras la pelea.
Los jueces resaltan que las versiones ofrecidas por los implicados presentaban puntos de coincidencia relevantes, especialmente en relación con cómo se desencadenó la pelea y quién intervino en cada momento.
La sentencia no es firme y puede ser apelada ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.

