Diario de un padre de familia confinado: Día 62

Día 62 del año 1 después de Covid

Esfuerzo y sacrificio

Ha sido un sábado tranquilo. Ese eufemismo al que solemos acudir para ocultar una pizca de vagancia. El día invitaba a ello. Bajo un cielo azulísimo, abandonado de cualquier tipo de nubes o de una mota de algún otro color, la ciudad descansa perezoso. Si uno presta atención, puede que hasta escuche los bostezos provocados por el sol.

Como todos los sábados, el presidente se ha dirigido a la nación. Aunque dicho así, confieso que hasta suena solemne para mí. Lo previsto. Continuamos siendo héroes, o eso me ha parecido. No obstante, me declaro fan de lo ordinario; que es distinto a defender la ordinariez. En cualquier caso, de fondo plantea un mes más de estado de alarma. Nos iríamos a los 100 días… ¿De verdad?

Los niños han abierto el regalo de Andrés de la madrina. Una plancha de yeso del tamaño de un libro y el grosor de un diccionario. Gafas y mascarilla, muy apropiado para la época de Covid. En este caso, para disfrazarse de arqueólogos. Un pequeño martillo, una punta y una plumilla. Herramientas necesarias y suficientes para encontrar los huesos del velociraptor.

Al principio, se han cansado, y han querido arrojarse en brazos de la comodidad: ‘Papá, no somos capaces. Llevamos muchísimo picando y no aparece nada’. Me he acercado a comprobar la situación carcomido por la duda del ‘muchísimo’… Sumaban apenas 20 minutos intentando romper aquel trozo de yeso. Todo lo que habían alcanzado era un pequeño agujero de 5 centímetros de diámetro, con una profundidad que no alcanzaba ni la del hondo del mar sobre la orilla.

‘Aún queda mucho por hacer’. ‘No podemos, papá’. ‘Claro que podéis, pero hace falta un poco de esfuerzo y sacrificio’. Al cabo de media hora, le acerqué a Andrés un martillo más grande. Con él, partió el yeso a la mitad y comenzaron a aflorar los huesos del velociraptor. Llevados por la emoción, continuaron otros 40 minutos desenterrando huesos y limpiándolos con agua. Al final, sólo ha faltado un brazo por aparecer. Quizás mañana. Pero creo que han aprendido la lección. Siempre se puede, pero con esfuerzo y sacrificio.  

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí