Día 56 del año 1 después de Covid
‘Oto tasos’
Puede que los recuerdos pesen el doble bajo el sol plomizo de este domingo de mayo, oprimidos por rayos transparentes que desafían la lluvia de ayer y de mañana. Pero lo cierto es que la primera página de este diario se refugia ya en un punto oscuro del pasado; en una esquina de la memoria en la que apenas se enciende la luz cada jornada.
¿Para qué? Lo único que podemos cambiar es el presente. Y hoy lo hemos aprovechado. Ha sido un buen día, víspera de la famosa Fase 1. Hemos salido a pasear con los pequeños. Una hora y media por el rural de Vigo. Apenas 4 kilómetros para volver a sentir el aire en los pulmones.
Mi mujer se compró hace unas semanas un reloj-pulsera de esos que miden los pasos y te hacen sentir mejor, en movimiento. A Macarena le regaló uno la madrina. Así que se dedican a contar trancos. Hoy, al final, cerca de 15.000. Pero como no paran de enumerar mientras observan la pantalla fascinadas, la pequeña Elenita ha terminado el día mirando fijamente su muñeca al tiempo que exclamaba convencida: ‘Oto tasos’.
Y esa ridícula expresión, que en boca de una bebe ya casi niña resulta sencillamente irresistible, da sentido a la jornada. A otra más. A la última antes de que mañana nos adentremos en lo desconocido, que no deja de ser una vuelta a lo viejo conocido. Fíjense que hasta podremos tomarnos una caña en la terraza. A su salud.

