El pasado día 26, una patrulla de la Policía Local de Vigo se encontraba realizando labores de control y vigilancia en materia de Seguridad Vial. Atendiendo ese cometido, circulaban por la calle Gran Vía, en sentido ascendente, observando a las 12:45 horas a un varón que cruzaba la calzada con un perro, estando el semáforo en fase roja para peatones y transitando entre los vehículos.
Los agentes le indicaron que realizara tal acción respetando el semáforo y por el paso de peatones habilitado, dado que había accedido a la calzada a unos 20 metros de distancia del mismo.
Lejos de atender el requerimiento policial, comenzó a increpar a los funcionarios haciendo caso omiso a sus indicaciones, permaneciendo en la calzada, teniendo varios vehículos que realizar maniobras evasivas para evitar atropellarlo, con el riesgo que ello suponía para la circulación.
Acto seguido, el aludido se introdujo en un establecimiento de la zona, al que se dirigieron los agentes, realizando una espera en el exterior para proceder a su identificación y posterior propuesta de sanción.
El hombre, que se percató de la presencia de los actuantes, realizó gestos despectivos con la mano, manteniendo su actitud y realizando comentarios de menosprecio. Una vez en el exterior del local le solicitaron la documentación personal, negándose a facilitarla y tratando de evitar la acción policial, volviendo a intentar introducirse en la calzada, fuera del paso de peatones y con el grupo semafórico en rojo. Tal acción fue evitada por los funcionarios, al tiempo que le solicitaban nuevamente su identificación.
En un momento dado, el interpelado sacó una cartera pequeña con su documentación, arrojándola al suelo y saliendo a la carrera. El hombre cruzó por la calzada entre los vehículos, volviendo a producir la situación de riesgo para los demás usuarios de la vía. Huyó hasta la calle Isaac Díaz Pardo, donde fue alcanzado con la finalidad de hacerle entrega del boletín de denuncia, debido a que al ser identificado, se acortan los plazos para el pago o recurso de la misma.
En ese momento, se mostró más agresivo, tratando de empujar a los actuantes, que procedieron a su detención por la supuesta comisión de un delito de desobediencia y resistencia. Una vez identificado, resultó ser P. J. C. P. de S. de Portugal y 45 años de edad.

