La Policía Local de Vigo arrestó ayer, miércoles, a un conductor de 21 años que se dio a la fuga cuando los agentes intentaron identificarlo durante un control de tráfico en la calle Aragón. El detenido, C. E. I., de nacionalidad rumana, tenía en vigor dos medidas de libertad vigilada que le prohibían comunicarse o acercarse a la víctima protegida, la misma joven que lo acompañaba en el vehículo.
Según fuentes policiales, la patrulla circulaba en motocicletas realizando labores de vigilancia vial cuando, a las 16.51 h, detectó un turismo que se aproximaba. Al reconocer al conductor por intervenciones anteriores, los agentes le ordenaron detenerse. El joven reaccionó acelerando para esquivar la presencia policial.
A la altura de la calle Currás, la acompañante —identificada posteriormente como P. F. O., vecina de Redondela de 20 años— se apeó apresuradamente del coche sin que este llegara a detenerse por completo. Un agente logró interceptarla pocos metros después, mientras el otro alcanzaba el vehículo y confirmaba la identidad del conductor.
Las consultas telemáticas revelaron que sobre C. E. I. pesaban dos controles específicos de libertad vigilada, dictados por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Redondela, que le impedían todo contacto y proximidad con la joven que acababa de descender del automóvil. Al constatar el incumplimiento de esas medidas, los agentes procedieron a su detención por un delito de quebrantamiento de condena.
Durante el registro del turismo, los policías hallaron una sustancia resinosa de color marrón, presumiblemente hachís, por lo que también se le tramitó una denuncia administrativa por infracción a la Ley Orgánica 2/1986 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Mientras se instruían las diligencias en dependencias policiales, la joven se presentó para recoger efectos personales que habían quedado en el interior del vehículo en su precipitada salida.

