Un supuesto episodio de violencia de género fue el motivo de la llamada que a las 18:46 horas se recibió en la Sala de Comunicaciones de 092 de la Policía Local de Vigo.

Al lugar objeto de requerimiento, Avenida Atlántida, se trasladó por proximidad una unidad de Atestados, que a su llegada observó a dos varones discutiendo y encarándose. Los agentes procedieron a separarlos y a la filiación de ambos, resultando ser X. R. P. de Vigo y 22 años de edad Y. P. T. también de Vigo y 31 años de edad.

Fueron informados por el segundo de los varones, que había escuchado una fuerte discusión de pareja observando como el otro hombre comenzaba a empujar a la mujer que le acompañaba y le propinaba un bofetón. Se interpuso entre ambos, siendo agredido por el otro implicado al tiempo que le amenazaba, repeliendo la agresión en el momento de llegada de la unidad.

Tratando de verificar esta información y entrevistar a la mujer, los actuantes observaron que el aludido mostraba una actitud extremadamente violenta, comenzando a amenazar y encarándose e intentando agredir a uno de ellos. El individuo trató de darle un puñetazo, acompañado de una patada al que tenía más próximo. Trató entonces de abalanzarse sobre el agente, siendo reducido y engrilletado.

La joven que le acompañaba I. C. R. de Vigo y 22 años de edad, manifestó que el aludido era su expareja y hasta hace pocos días tenía en vigor una orden de alejamiento sobre ella. También señaló que esa tarde habían ido juntos a la playa y en el momento de separarse, el varón se negaba a abandonarla exigiéndole que retomasen la relación, motivo por el cual iniciaron una discusión que finalizó en la agresión mencionada.

Por estos hechos, el hombre fue detenido por la supuesta comisión de un delito de violencia de género. Ya detenido, mostraba una gran resistencia activa, revolviéndose y escupiendo a los policías. Una vez introducido en el vehículo patrulla, comenzó a golpear violentamente la puerta, llegando a desencajarla del marco.

Se solicitó la presencia de una ambulancia, determinando el facultativo médico tras comprobar su estado, que había que administrarle medicación. Para ello, los agentes tuvieron que inmovilizarle, tratando el individuo por todos los medios evitar ser pinchado, lanzando una patada que alcanzó en el rostro a uno de los funcionarios y mordiendo en el dedo a otro.

Finalmente la enfermera logró pincharle, aunque fue necesario administrar dos pinchazos para conseguir sacarle del vehículo e introducirlo en la ambulancia. Finalmente el individuo fue traslado al Centro Médico Povisa donde permaneció a la espera de valoración.