A las 01:30 horas de la madrugada del día 20 de octubre, agentes de la Policía Local de Vigo, mientras realizaban labores de prevención y control de la Seguridad Ciudadana en la zona de la Travesía de Vigo, observaron como un vehículo se encontraba detenido en medio de una rotonda. El automóvil ocupaba los dos carriles de circulación, impidiendo la normal utilización de la misma y poniendo en riesgo la seguridad vial de los demás usuarios. Pasados unos minutos el vehículo reinició su marcha, observando los agentes como circulaba en zigzag. Se detuvo en un semáforo en rojo, momento en el que los funcionarios policiales le indicaron que se detuviese al margen derecho de la vía, comprobado entonces que se trataba de una mujer la cual al ser requerida por los agentes se echó a reír de forma compulsiva. La mujer reinició la marcha, haciendo caso omiso a las órdenes dadas y saltándose el semáforo en rojo.
Los agentes iniciaron su persecución logrando darle alcance en otro semáforo en rojo, por lo que uno de los funcionarios se bajó del vehículo policial para conversar con la mujer, comprobando que desprendía un fuerte olor a alcohol. Se le ordenó que apagase el motor de su vehículo, volviendo a reírse a fuertes carcajadas, girando el volante del turismo y acelerando el motor hacia el lugar donde se encontraba el policía, intentando atropellarlo. El agente logró escapar de su trayectoria y la mujer aceleró bruscamente emprendiendo la huida. Los agentes, sin perderla de vista en ningún momento, observaron como accedía a un descampado en la rúa Robleda, quedando inmovilizado su vehículo en una zona de hierba y barrizal.
Los actuantes solicitaron la documentación a la conductora, negándose en todo momento a facilitar ningún tipo de dato. En el transcurso de la intervención policial, la mujer llegó a empujar a los agentes profiriendo insultos varios y manifestando que «era influencer» y que tenía “más de 30.000 seguidores y les iba a arruinar la vida a través de sus redes sociales”.
Los actuantes trataron de tranquilizarla en numerosas ocasiones, siendo infructuosos sus esfuerzos, por lo que fue invitada a la realización de la pertinente prueba de ingesta de bebidas alcohólicas, negándose de forma reiterada y tajante. La mujer fue informada que su negativa era constitutiva de un delito contra la seguridad del tráfico. Durante la intervención mostraba un gran estado de agresividad, golpeando a uno de los agentes y propinando una fuerte patada contra la puerta del vehículo oficial. Por todo lo expuesto se procedió a la detención de S.M.P.F., de 44 años de edad, siendo investigada por los delitos de desobediencia, resistencia y atentando así como por un delito contra la seguridad vial.

