A las 23:25 horas, el pasado viernes, se recibió una llamada en la Sala de Comunicaciones del 092 de la Policía Local de Vigo. El alertante informaba sobre la presencia de una mujer, tirada en la vía pública, posiblemente ebria, en la calle Cantabria.

Los agentes, una vez en el lugar, identificaron a la aludida que resultó ser C. E. R. T. de Paraguay y 35 años de edad, comprobando que, efectivamente estaba ebria.

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La mujer manifestó que vivía en las inmediaciones, siendo invitada a ausentarse del lugar, accediendo y dirigiéndose a su morada. A las 23:55 horas, la misma unidad, haciendo un recorrido por la zona asignada y cuando pasaba por el mismo lugar, fueron requeridos por un conductor y una vecina señalando ambos que había una mujer tirada en la calzada.

Los agentes comprobaron que se trataba de la misma persona, que anteriormente había sido filiada y que esta vez se encontraba tumbada con la cabeza apoyada en la acera y el cuerpo sobre esa calzada.

En ese momentos se dirigió a los aentes un hombre que resultó ser J. S. M. H. de Colombia y 37 años de edad, informando que había conocido a la mujer las pasadas navidades y que desde esa fecha, le acosaba constantemente personándose en su domicilio, aporreando la puerta, llegando incluso en una ocasión a romper el cristal de una de las ventanas.

La aludida, ante la presencia del varón, se mostró alterada dando gritos dirigidos al mencionado y a los funcionarios. Los agentes le indicaron nuevamente que se dirigiese a su domicilio y abandonase el lugar, mostrándose en un principio reacia, pero finalmente accediendo.

Los funcionarios realizaron una breve espera, en previsión de que la mujer volviera al lugar y reprodujese la conducta denunciada por el joven. Poco después y observando que volvía al lugar, fue interceptada e invitada de nuevo a marcharse, tras acreditar la veracidad de la manifestación realizada por el varón. A tal efecto, le informaron que de mantener su actitud, se adoptarían las medidas legales establecidas al efecto

Lejos de colaborar, la mujer comenzó a bracear, para evitar ser sujetada respondiendo con patadas e insultos a los agentes. En vista de su actitud y la reiterada desobediencia, los agentes procedieron a su inmediata detención por la supuesta Comisión de un Delito de Desobediencia Grave.