Detenida una mujer de 46 años tras agredir a un portero y a varios agentes en un local de ocio en Vigo

La mujer amenazó con un botellín roto al portero de un local de la calle Rogelio Abalde y tuvo que ser reducida por la Policía Local tras atacar también a una médica en el PAC de Pizarro

Una mujer de 46 años y vecina de O Porriño fue detenida en la madrugada del pasado 3 de mayo tras protagonizar un violento altercado en un local de ocio de la calle Rogelio Abalde, en el centro de Vigo. Los hechos se iniciaron sobre las 04:19 horas, cuando la mujer intentó acceder al establecimiento con una actitud muy agresiva, lo que llevó al portero del local a impedirle la entrada.

Lejos de calmarse, la mujer comenzó a amenazar al trabajador con cortarlo con un botellín de cerveza roto, llegando incluso a agarrarlo de la barba y tirarle de ella. Ante la gravedad de la situación, el portero solicitó la presencia de la Policía Local, contactando con la Sala de Comunicaciones del 092.

Una patrulla se desplazó de inmediato al lugar y, tras recabar el testimonio tanto del portero como de un testigo, localizó a la mujer en las inmediaciones gracias a la descripción facilitada. Fue identificada como M. V. T. V., natural de O Porriño, y desde el primer momento mostró una actitud desafiante y hostil hacia los agentes.

Los funcionarios intentaron calmarla y mantener un diálogo, pero la mujer respondió golpeando en el pecho a uno de los policías mientras seguía profiriendo amenazas, lo que obligó a los agentes a reducirla y colocarle las esposas. Fue detenida como presunta autora de un delito de atentado contra la autoridad.

Como parte del protocolo, fue trasladada al Punto de Atención Continuada (PAC) de Pizarro, donde continuó con su comportamiento violento. Según el informe policial, llegó a amenazar con romperle las gafas a la médica que la atendía y se abalanzó sobre ella, por lo que los agentes tuvieron que intervenir de nuevo para reducirla y permitir que se le administrara una inyección relajante.

Los hechos están ahora en manos de la autoridad judicial, y se ha abierto una investigación para determinar si la mujer podría enfrentarse a más cargos por sus acciones tanto en el local como en el centro médico.