La operación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional culmina con siete detenidos, el decomiso de una embarcación de alta velocidad y la colaboración internacional de la DEA, Portugal y Francia
La Guardia Civil, en colaboración con la Policía Nacional, ha desarticulado una organización criminal dedicada al tráfico de drogas en el marco de la operación conjunta “Benamar-Baroña”. El operativo se desarrolló durante la madrugada en el municipio pontevedrés de Vilanova de Arousa, cuando los agentes interceptaron una embarcación de alta velocidad que estaba “alijando” más de 1.100 kilos de cocaína.
El dispositivo culminó con la detención de siete personas, el decomiso de una embarcación de 12 metros de eslora y 1.350 caballos de potencia, además de una pistola calibre 9 mm parabellum, dos vehículos y diversos equipos de comunicación empleados para coordinar la operación. La intervención fue liderada por un equipo del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía Nacional, que abordó la embarcación en pleno proceso de descarga en la zona de Rego do Alcalde. Paralelamente, unidades terrestres de ambos cuerpos aseguraron el perímetro y detuvieron a los implicados.
La investigación, que se inició en noviembre de 2024 bajo la supervisión del Juzgado de Instrucción número 3 de Vilagarcía de Arousa y la Fiscalía Especial Antidroga de Pontevedra, permitió identificar los movimientos de la organización asentada en la comarca de O Salnés. Los agentes rastrearon tanto a la tripulación de la embarcación como a los responsables de coordinar las operaciones logísticas y los contactos con los proveedores de la droga.
En diciembre pasado, las pesquisas localizaron una embarcación de alta velocidad equipada con tres motores de 450 caballos de potencia, que zarpó hacia el Atlántico con cuatro tripulantes para recoger la carga en un punto previamente acordado. Finalmente, el equipo conjunto intervino en el momento exacto de la descarga en las costas gallegas.
La operación, que continúa abierta, cuenta con la colaboración de la DEA norteamericana, la Policía Judiciaria de Portugal y la Aduana de Francia, y no se descartan nuevas detenciones en los próximos días.

