«Si Denis no hubiese contestado, ya quizás cansado de tanto sesgado análisis sobre su pasado y su futuro en los últimos meses, nada hubiera trascendido; pero Denis contestó con una mezcla de rabia y hastío, como aquel que no es feliz en su casa, como un francés de finales del XVIII al que le aprieta la bragueta»
El 14 de Julio de 1789 Luis XVI rey de Francia escribió en su diario: RIEN. El monarca ponía fin así a un día anodino en el que nada había sucedido, o eso pensaba, puesto que a la mañana siguiente le despertaron con las noticias de todo lo ocurrido en la Bastilla y en todo París. Sobresaltado preguntó: ¿Es un motín? Y cuenta la historia francesa que le respondieron: No, mi señor, es una revolución.
El pueblo hambriento tras un invierno frío y un pan escaso tomó la Bastilla para armarse, no para liberar prisioneros como ha ido calando en la historia, ya que allí sólo encontraron a 7 convictos, uno de ellos encarcelado por adulterio, protagonista del cambio histórico que dio paso al mundo que conocemos por no saber mantener sus pantalones subidos fuera del hogar.
Como es habitual tras victoria, jamás tras descalabro, el entorno celeste decidió salir a pasear. Pablo Oubiña, hermano del ex capitán y ahora empleado del club decidió recriminar a Denis Suárez las formas en las que dejó A Madroa hace una década. Pablo de aquello y su hermano y el Birmingham no se acordó, el dichoso entorno celeste es de memoria selectiva.
Si Denis no hubiese contestado, ya quizás cansado de tanto sesgado análisis sobre su pasado y su futuro en los últimos meses, nada hubiera trascendido; pero Denis contestó con una mezcla de rabia y hastío, como aquel que no es feliz en su casa, como un francés de finales del XVIII al que le aprieta la bragueta.
La hija y el sobrino del dueño, el hermano de una leyenda que trabaja en el club, son demasiadas las veces que la nobleza del Celta carga contra el 6. Cuando alguien tiene tantas ganas de señalar, cuando con tanta inquina y constancia acusa el poder, siempre se ha de dudar.
Denis no jugó un partido sobresaliente, nadie del Celta lo hizo, bastaron dos genialidades de esa zurda casi de favela que es Brais y la suma del cansancio de unos, que sí aprovecharon la ventana abierta de la Copa, y la mayor calidad de los nuestros.
El equipo vigués está ya en mitad de tabla levantando la cabeza quizás, haciendo números sobre dos posibles victorias ante rivales en puestos de descenso que se acercan en el horizonte; quisiera uno pensar que la posibilidad de ver la ‘Chachoneta’ por Europa es suficiente tema de conversación.
Hablar quizás de Murillo y Araujo, relegados por un crío de 18 años que no desentona, del Mago Orbelin y sus 0 minutos en mes y medio, de Europa, de Brais o de la oportunidad perdida en Baleares en la Copa del Rey, hubiera sido más productivo, quizás…
Y cual adultero en la Bastilla, al parecer a Denis lo hemos cogido en medio de otras cosas, cansados ya un poco de voceros designados. A Denis, que no sobra en este equipo, no sobra en este club, le coge esta temporada metido en líos muy mundanos, quizás pueda acabar siendo símbolo del fin del relato mouriñista, de este antiguo régimen que huele a rancio.
Algún día algún periodista preguntará a la familia Mouriño por qué se ceba con Denis, quizás a aquellos que se les ha olvidado preguntar por el sobre sellado con la oferta de China, quizás por aquellas insalvables diferencias con el Toto, quizás…

