Carta a Denis Suárez

«Dale Denis. Tom Boonen ganó 4 Roubaix, fue campeón del mundo y una de las mayores estrellas del ciclismo de este siglo, no puede estar equivocado»

Estimado Denis, no me conocerás, no he sido tú mayor fan. Es más, en orden a tener una buena relación en el futuro como pretendo, te suplico dos cosas si llega a ti este texto y lo lees: primero deja de leer chorradas y ponte a entrenar, segundo no leas ningún texto escrito por mi anteriormente.

Ni siquiera he seguido demasiado tu carrera, sé que siendo adolescente eras pintón, y los dinares de un jeque cuadraron la caja del Celta cuando marchaste a la pérfida Albión. No supe más de ti, agradecí que las cuentas celestes sanasen. Años después caíste en Barcelona, y no te lo voy a negar querido, sospeché. Era la ya la época en la que los filiales parecían desguaces, se compraba lo que otros no querían barato para intentar sacar rendimiento, un poco como el Celta ahora.

Te fuiste a Sevilla a Villareal y si me preguntas no sé decirte qué año estuviste en un sitio y cuál en otro, no quiero empezar esta amistad con mentiras, y entonces llegaste aquel verano de la vuelta a casa, el año que solo queríamos a Rafinha pero llegasteis otros con él.

Ahora ya no gustas tanto. Yo, Denis, te veo guapetón, creo que sólo te falta una cosa. Tom Bonen llevaba en su bicicleta una pegatina que decia: “Sometimes you don’t need a plan you Just need big balls». Pues eso amigo, eso es lo que necesitas.

Esta pasada semana Denis decía en la TVG que no iba a cambiar de representante, y por segunda vez en poco tiempo el señor Suárez me hizo sonreír, porque desde luego no hacer nada ante una amenaza no parece un plan, simplemente parece tener las pelotas grandes, permítanme la ordinariez.

Y esto necesita Denis y esto necesita este equipo, desde luego es una plantilla corta de talento, cierto que hay 4 quizás 5 buenos peloteros, pero apenas hay talento defensivo y la inteligencia táctica suele brillar por su ausencia. Pero no nos engañemos, undécimo presupuesto de la categoría,  y la sensación de que si todos los planetas se alineasen podríamos soñar con cosas chingonas como dijo Chicharito en aquel mundial de Rusia.

Porque Santi Mina ha entendido su papel, y poco a poco se consigue que una vez al día Brais esté donde es peligroso, y Iago ha empezado regular pero cogerá tono y Tapia sigue demostrando ser un jugador por encima del nivel de sus compañeros. Todo esto nos lleva a ti Denis, eres la pieza que falta y el Celta, tu casa. Es tu última oportunidad de no acabar teniendo una carrera digna de un Yelko Pino con purpurina.

Dale Denis. Tom Boonen ganó 4 Roubaix, fue campeón del mundo y una de las mayores estrellas del ciclismo de este siglo, no puede estar equivocado.