El BNG denuncia una “estafa antidemocrática” y el PP se abstiene por “responsabilidad” pese a calificar el plan de “insuficiente”
Vigo ha dado hoy un nuevo paso hacia la aprobación definitiva de su nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), tras el dictamen favorable emitido por la Gerencia de Urbanismo. El documento urbanístico, que marcará el desarrollo de la ciudad para los próximos 15 años, ha sido respaldado por el grupo socialista, rechazado por el BNG y ha contado con la abstención del PP.
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha defendido con firmeza el contenido del nuevo plan, que contempla 50.000 viviendas, de las cuales 14.000 serán de protección pública, así como espacios para dotaciones culturales, deportivas y zonas verdes. “Esta ciudad aprueba un PXOM extraordinario”, afirmó, lamentando que “el BNG vote en contra y el PP se abstenga, como siempre ha ocurrido en Vigo”.
Caballero criticó que, a pesar del “empuje del Gobierno local”, la ciudad no pueda contar con el respaldo del resto de fuerzas. “Sigue pasando lo que todos sabemos que pasa en Vigo: de esta ciudad tira la ciudad, con el Gobierno al frente, pero no contemos ni con el Bloque ni con el Partido Popular”, aseguró.
El PP se abstiene por “responsabilidad”, pero critica la “falta de ambición” del plan
La presidenta del PP de Vigo, Luisa Sánchez, justificó la abstención como un “ejercicio de responsabilidad” para evitar que la ciudad siga anclada en la “incertidumbre urbanística” que arrastra desde hace casi una década. “No es el Plan que nosotros habríamos hecho, pero es necesario dotar a Vigo de una base urbanística”, afirmó.
Sin embargo, la líder popular rechazó respaldar el documento por considerarlo “poco ambicioso”, con un suelo industrial insuficiente, una previsión de crecimiento poblacional irreal y ausencia de soluciones para zonas inundables. Sánchez también lamentó la falta de transparencia del proceso y que no se haya informado de la fecha del pleno ni convocado el Consello Social da Cidade.
“El PXOM limita la propiedad privada y la iniciativa empresarial. Además, ha sido elaborado de espaldas a la ciudad”, señaló, en una crítica compartida con el BNG, aunque sin llegar al voto en contra.
El BNG tacha el proceso de “opaco, antidemocrático y servil a los poderosos”
Desde el BNG, el portavoz municipal Xabier P. Igrexas fue especialmente crítico con el procedimiento de tramitación, al que calificó de “estafa antidemocrática”. Denunció que el Gobierno municipal pretende imponer el PXOM sin convocar el Consello Social da Cidade, órgano de participación ciudadana, lo que a su juicio evidencia la “opacidad” del proceso.
Igrexas advirtió también de la “inseguridad jurídica” del documento, por presentar “eivas e inconsistencias graves” que podrían comprometer su legalidad. El BNG censura además la legalización de chalets en Cabo Estai y la pérdida de 24.000 m² de zona verde en Navia para construir el Vigo Arena.
“El PXOM nace de espaldas a la ciudad y favorece los intereses de siempre”, concluyó, reivindicando un modelo alternativo centrado en la sostenibilidad, el transporte público y la vivienda pública a partir del parque de 22.000 pisos vacíos. También criticó la “abstención cómplice” del PP.
Con esta votación, el PXOM queda listo para su aprobación definitiva en pleno. El Gobierno municipal no ha concretado aún la fecha exacta, aunque todo apunta a que será anunciada próximamente por el propio alcalde. Mientras tanto, la oposición se mantiene alerta y divide sus posiciones entre la crítica frontal y el pragmatismo cauteloso.

