El alcalde de Vigo acusa al presidente de la Xunta de «demonizar» a ciudadanos de Madrid o Cataluña por querer limitar su movilidad en caso de rebrote
El líder autonómico subraya que Galicia «quiere y necesita» el turismo, y recuerda su compromiso con territorios como Madrid, a los que la comunidad donó respiradores durante la pandemia sin saber si se precisarían aquí
Una jornada más, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha elevado el tono de su discurso a la hora de referirse al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. Hoy de un modo incluso desmedido al calificar de «xenófobo» al líder autonómico. Una acusación grave que el regidor enmarca en la solicitud de Núñez Feijóo al gobierno central de limitar la movilidad interna tras la finalización del estado de alarma si se detecta un rebrote en algún territorio.
Entiende Caballero que Feijóo «demoniza» así a ciudadanos de Cataluña o de Madrid «pidiendo que no viajen a ningún sitio, y menos a Galicia». Algo alejado de la voluntad del presidente gallego. Al menos eso se desprende de las declaraciones que ha efectuado hoy sobre este particular, en las que se ha mostrado bastante indignado con quienes los acusan de «madrileñofobia».
Núñez Feijóo ha destacado que Galicia «quiere y necesita» el turismo, y «muy especialmente» el de las personas que vienen de la capital española «a visitarnos y que tienen sus casas aquí». «Queremos que vuelvan y que vengan. ¡Cómo no vamos a quererlo!», ha enfatizado, recordando que el compromiso de Galicia se explicitó de manera evidente durante la pandemia, cuando la comunidad cedió a la capital respiradores sin saber si serían necesarios aquí. Algo que llegó a granjearle críticas de la oposición, con el PSOE a la cabeza.
El presidente gallego apunta que este compromiso de Galicia con Madrid y otras regiones, y la apuesta porque vengan a la comunidad, resulta «perfectamente compatible» con defender que si hubiese rebrotes se actúe «por el bien de todos, manteniendo la salud pública«. «Si no lo hiciésemos, estaríamos ante un supuesto de irresponsabilidad», ha concluido.

