Caballero lanza la segunda fase de las rampas de Gran Vía que llegarían hasta la Plaza de España

Imagen de la entrada al primer tramo de las rampas.

El alcalde de Vigo apunta que el proyecto cuenta con un presupuesto de 4,5 millones, que confía en financiar con fondos europeos, y se muestra convencido de que Patrimonio dará el visto bueno ante la «gran presión social»

El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha presentado hoy la segunda fase de las rampas mecánicas de la Gran Vía que, si recibe el visto bueno de los técnicos de Patrimonio, están llamadas a comunicar el primer tramo con la Plaza de España. Un proyecto que, en palabras del propio regidor, supone «la modernidad total en la forma de entender la ciudad».

Este segundo tramo suma un total de 150 metros lineales en dos espacios: uno que comunicará el tramo de Venezuela con el de Bolivia, y otro, desde Bolivia hasta Nicaragua.

El alcalde ha avanzado que «la rampa mecánica tendrá un suelo que absorbe polución, y cuando llueve lo deposita en la propia lluvia». Además, la estructura metálica estará rodeada de un «jardín botánico», tanto interior como exterior. «Estamos haciendo un nuevo jardín botánico en España a través de la Gran Vía», ha incidido.

En este marco, Caballero ha asegurado que las rampas suponen el «diseño de un Vigo nuevo con tres grandes plataformas de movilidad vertical«. Una que comprende desde el Náutico hasta la ladera del Castro; otra que son las propias rampas, que unen Urzaiz con Plaza de España; y la tercera, fijada por los ascensores que conectarán Rosalía con Vía Norte, y esta con la Plaza de Isabel la Católica, comunicando desde allí con el barrio de Ribadavia.

El alcalde se ha mostrado convencido de que, en esta ocasión, el segundo tramo de la Gran Vía saldrá adelante. «Tenía que estar ya construido», ha aseverado, afirmando que «la Xunta nos las paró». En su momento, Patrimonio Cultural paralizó ese tramo al afectar a edificios catalogados del entorno. Está por ver ahora que dicen los técnicos de la administración. Pese a todo, el regidor afirma en que «ahora no van a poder decir que no porque hay una enorme presión ciudadana para que las hagamos».