«Están reventando un pleno, lo que habla de su talante democrático. Guarden silencio o mando desalojar», advirtió el regidor, quien más tarde mostraría su propio carácter democrático abandonando la sesión, una vez más y como siempre, y dejando en su lugar a Javier Pardo
Y de repente, el fascismo hizo acto de presencia en el pleno municipal de Vigo. Una irrupción abrupta, casi que estruendosa, en los labios del alcalde de Vigo, Abel Caballero, que presume de ser el más votado de la historia de la democracia, y al que no le gustan las manifestaciones vecinales en los plenos.
Una de ellas la protagonizaron esta mañana un grupo de vecinos de la asociación Avibe, que se oponen a la construcción del vial de Beade, y que llevan meses solicitando ser atendidos y escuchados, y poder intervenir en el pleno. Petición nunca concedida, cuando por el pleno de la ciudad durante el último lustro han desfilado todo tipo de personajes y de ideas, más partidarias, más de moda. Hoy, tirando de ironía, tal vez se han descubierto los motivos, pues Caballero ha acusado a los vecinos de querer «reventar» el pleno. «Son reventadores de la democracia, como el fascismo de los años 30».
Los vecinos, presentes como público en la sesión plenaria ante esa negativa a ser escuchados, interrumpieron algunas intervenciones y, en el momento en el que iba a tomar la palabra la concejala de Urbanismo, María José Caride, en el debate de una moción del BNG sobre parques eólicos marinos, los miembros de la asociación, comenzaron a corear: «¡Vigo somos todos!¡Vigo somos todas!».
«Están reventando un pleno, lo que habla de su talante democrático. Guarden silencio o mando desalojar», advirtió el regidor, quien más tarde mostraría su propio carácter democrático abandonando la sesión, una vez más y como siempre, y dejando en su lugar a Javier Pardo, uno de los tenientes de alcalde.
De este modo, el alcalde daba de nuevo la razón a los vecinos, a los de Avibe y a los del resto de las 16 asociaciones que integran la plataforma VigoSomosTodxs, que llevan meses denunciando la «falta de participación ciudadana y falta de escucha» por parte del gobierno municipal.
«Solo pedimos municipalismo democrático y valiente, porque percibimos el Ayuntamiento como la administración más próxima a los vecinos», han trasladado hoy de nuevo al tiempo que expresan su esperanza de que el gobierno local «cambie de actitud» y los reciba para escucharles «respetuosamente».
Por ahora, el regidor los ha tildado de fascistas.

